sábado, 19 de abril de 2008

30 años de ilusiones - Un truco con la cámara (Camera trick)

A pesar de la antigüedad de esta ilusión, todavía nos seguimos asombrando ante su sorprendente y súbito efecto.



David Copperfield la presentó en el especial de las Cataratas del Niágara, justo después de la genial desaparición de la moto, de la que hablaremos más adelante. Si bien no fue representada durante demasiado tiempo (tan solo fue incluida en las giras The Magic Of David Copperfield [1987-1990] y Magic for the 90's [1992-1994]), no es menos cierto, como decíamos, que estamos ante una ilusión muy espectacular, llena de dinamismo, y en la que tampoco falta el humor.


Tras una entretenida introducción de David acerca de las insistentes preguntas de la gente sobre los supuestos "trucos de cámara" de sus ilusiones, el mago de New Jersey asegura que "hoy, no haremos un truco de cámara. No. Haremos un truco con ella. No es lo mismo...". Así, después de subir una gran cámara de televisión y a su respectivo cámara, Tim White, sobre una plataforma, este comienza a enfocar a David, cuya imagen aparece en una pantalla gigante ubicada en la parte derecha del escenario, de manera que el público no pierda detalle de cuanto sucede. Y al compás de Wang Chung y su Hypnotize me, Copperfield y sus ayudantes ocultan la cámara (y a Tim, obviamente) en el interior de una caja hecha a medida. A través de un orificio practicado en uno de los laterales de la citada caja, el cámara podrá seguir grabando los movimientos de David sobre el escenario. El mago bajará hasta la zona del público y realizará un gag cómico, mientras sigue enfocado en todo momento por la cámara que, gracias a los ayudantes, irá siendo desplazada por el escenario sobre las ruedecillas de la plataforma.

Cuando David vuelve al escenario se coloca frente al agujero de la caja a través del cual se efectúa la grabación y, colocando su mano sobre este al grito de "que todo el mundo mire esto... ¡No van a creerlo!", podemos apreciar cómo se difumina la imagen en la pantalla gigante, hasta desaparecer completamente la señal. Acto seguido, Copperfield y sus ayudantes abren la caja e, inexplicablemente, ya no hay rastro de Tim ni de la cámara sobre la plataforma, sino una fina nube de humo provocada por la desaparición de ambos.

Tras la ilusión, David nos muestra un vídeo humorístico en el que la cámara y Tim han reaparecido en lo alto de un edificio... Bromas aparte, lo cierto es que estamos ante una ilusión con una puesta a punto bastante costosa. Quizá por ello, el mago norteamericano y su equipo decidieron dejar de representarla a mediados de los 90.

En cualquier caso, se trata de un efecto muy bien elaborado, que nada tiene que envidiar a otras creaciones mucho más famosas del célebre mago. Aunque actualmente haya quedado un poco en el olvido, siempre vale la pena disfrutar con desapariciones tan inverosímiles como esta. Una obra maestra más del gran ilusionista de New Jersey.

sábado, 12 de abril de 2008

Una puesta en escena acorde con el mejor mago del mundo

Cuando presenciamos un espectáculo de David Copperfield, lo que permanece para siempre grabado en nuestras retinas suele ser alguno de los momentos cumbre del show: una desaparición, una aparición, el vuelo de David sobre el escenario, etc. Es decir, recordamos las ilusiones en sí, sobre todo momentos concretos (seguro que muchos de vosotros os acordáis, por ejemplo, de la divertida compresión de David en Squeezebox, y en especial del gran momento en que su cabeza y sus pies llegan casi a tocarse).

Sin embargo, y para que cada una de las ilusiones consiga llevarse a cabo con toda su belleza y dinamismo, es necesaria una puesta en escena única, trabajada y estudiada hasta el más mínimo detalle. Así, aparte de crear y representar los efectos mágicos en el espectáculo, el escenario debe ser previamente acondicionado con toda clase de ornamentaciones, elementos y marcas. Además, una intrincada red de focos se encargará de uno de los aspectos más importantes en todo espectáculo mágico: la iluminación. De manera que, si prestamos un poco de atención, observaremos que no solo el escenario se encuentra iluminado, sino que dichos efectos de luz se encuentran repartidos por la práctica totalidad del auditorio, el cual se convierte así en una parte más del show (recordemos que David suele emplear las gradas de público para "completar" muchas de sus ilusiones; de igual modo, son frecuentes sus paseos entre los asistentes al espectáculo para elegir personas o realizar efectos de magia de cerca).





Todo ello para conseguir que la magia y la espectacularidad estén presentes desde el mismo momento en que empieza la representación, y no únicamente en las ilusiones propiamente dichas.

Un claro ejemplo es la entrada de David en el especial de las Cataratas del Niágara: a pesar de que la aparición del mago no responde al empleo de ninguna ilusión, el efecto en el espectador es tanto o más potente. La situación es la siguiente: la zona de público se encuentra iluminada y el escenario en penumbra, casi a oscuras, lo que acrecienta la sensación de misterio, incertidumbre e impaciencia en el espectador. Y en un determinado momento aparece un individuo a bordo de una Harley. El público, evidentemente, sabe que se trata de David Copperfield, pero la ausencia de iluminación mantiene el misterio. Cuando el mago se baja de la moto, se produce uno de los clásicos juegos de luz: unos cuantos focos iluminan por detrás a David, por lo que únicamente podemos ver su silueta junto a la motocicleta. Hasta que, finalmente, es enfocado también por delante y se escuchan los gritos y silbidos del público, señal inequívoca de que el mago acaba de ser "reconocido". Si a ello le sumamos la canción de U2 Where the streets have no name (la cual os recomendamos escuchar, especialmente su parte final, que corresponde al juego de luces de la entrada), obtenemos un inicio de espectáculo fantástico, propio de una gran estrella a nivel mundial.

La magia de David Copperfield está repleta de escenas y juegos de luces como el que acabamos de comentar. Tan solo hace falta un poco de atención a los "pequeños" detalles y descubriremos que los shows del gran mago norteamericano expresan muchas más cosas de las que podemos advertir a simple vista.

A continuación, exponemos el vídeo "15 años de magia", en el que aparecen recopiladas algunas de las ilusiones más impactantes de la primera época de Copperfield. Deseamos que no solo os fijéis en los efectos, sino también en todo lo demás: escenario, movimientos, ayudantes, efectos de sonido, iluminación, etc. Os aseguramos que vale la pena.

martes, 25 de marzo de 2008

Entrevista a Copperfield para "Central Ohio"

Traducimos una entrevista publicada en la prensa (http://www.centralohio.com/) el pasado 21 de marzo. Copperfield nos cuenta las claves del nuevo nombre de su espectáculo, de sus desafíos por realizar y por supuesto, el desarrollo de toda una vida dedicada a la magia.

David Copperfield ha sorprendido al mundo desde que era un niño que creció en Metuchen, Nueva Jersey. Ahora, después de desafiar a la gravedad con su ilusión Volar y de atravesar la Gran Muralla China, vuelve con una gira llamada "Una noche íntima de grandes ilusiones". El espectáculo se puede ver en el Palace Theatre durante dos sesiones el miércoles por la noche.

En una entrevista realizada a través del correo electrónico, Copperfield cuenta a la prensa de Ohio Central sus planes de superación y lo que considera su mayor logro.

Ohio Central: Señor Copperfield, hemos crecido viendo y leyendo noticias de sus increíbles hazañas. ¿Cómo cree que ha contribuido a redefinir el arte de la ilusión y a conservar lo pertinente en el contexto de la actual cultura popular?
David Copperfield: Mi espectáculo es una combinación de grandes e íntimas ilusiones. Me refiero a como si desconectase una parte del espectáculo de la magia para unirla más hacia la cultura popular de cada día, que siempre está en constante evolución como las giras que se hacen en todo el mundo. Me es difícil evaluar mi contribución al mundo del arte de la magia, he visto cómo lo desarrollaban mis predecesores y tendré que dejar que mis sucesores me juzguen a mí.

O. C.: Usted ha hecho lo imposible una y otra vez, desde levitar sobre el Gran Cañón hasta atravesar la Gran Muralla China. ¿Cómo lo va a superar?, ¿o cómo trata de crear ilusiones que son tan impresionantes?
D. C.: Hay algunas cosas que siempre he querido hacer como poner la cara de una mujer en el monte Rushmore, enderezar la Torre de Pisa o hacer desaparecer la Luna. Por lo tanto, ¡tengo mucho trabajo por delante!
La inspiración me viene de muchas maneras. La mayoría vienen en forma de sueños o pesadillas, en un encuentro por la calle, en mis viajes internacionales a otras tierras y exóticas localizaciones.
Es un gran número de maneras que me proporcionan la "chispa" para que el último número desarrollado sea visto por la audiencia (ojalá se sorprendan) en el escenario.

O. C.: ¿Cuáles son sus influencias? ¿Mirar hacia arriba en su trabajo?
D. C.: En muchos aspectos, mi arte mágico es el resultado de toda una vida de admiración por las grandes obras de directores de cine, desde Orson Welles a Steven Spielberg. También la teatralidad y la coreografía de las ilusiones están basadas en la inspiración de grandes artistas de baile como son Gene Kelly y Fred Astaire.

O. C.: ¿Cuál cree que es su mayor logro como ilusionista o en otras facetas?
D. C.: Hace muchos años mantuve correspondencia con alguien que me mostró una gran cantidad de autoestima en sus cartas. Finalmente, después de muchos meses, me encontré con él en un espectáculo y para mi sorpresa era discapacitado en una silla de ruedas. Yo estaba desconcertado porque él nunca lo había mencionado en las cartas. Entonces me di cuenta de que no creo en las discapacidades físicas en sí mismas. Y de que su práctica de la magia en casa le dio mucha seguridad. Por eso, a partir de ahí, comencé un programa llamado "Proyecto mágico", que se encuentra en cientos de países de todo el mundo, en miles de hospitales.
La magia parece dar a los pacientes, víctimas de accidente cerebrovascular, inválidos físicos, una gran mejoría de la autoestima propia y de la destreza manual. Este es un programa del que estoy muy orgulloso.

O. C.: A lo largo de 40 años en la magia, ¿cómo ha cambiado el arte del ilusionismo? ¿Es más difícil impactar al público actual que al de hace, por ejemplo, 20 años?
D. C.: Después de tantos años, todo se reduce a amar lo que hago, por lo que siempre estoy pensando en cómo mantener vivo mi espectáculo. Cuando voy de camino a mi próximo lugar de actuación, me pregunto si el público estará constituido mayoritariamente por estudiantes o por familias. Entonces, ¿debería adecuar la música para un colegio de chavales?... Por ello estoy constantemente pensando en mi espectáculo y en mi siguiente gran creación.

O. C.: ¿Qué consejo les daría a los jóvenes ilusionistas? ¿Cuáles son sus claves para el éxito?
D. C.: Creo que les aconsejaría perseverancia -olvidar la palabra "no"-, ¡amar lo que hacen y realizarlo con la máxima pasión!

miércoles, 12 de marzo de 2008

David Copperfield revela el secreto de la eterna juventud

ARCHIVO SEPTIEMBRE 2006. Su currículum está plagado de hazañas increíbles: atravesar la Gran Muralla China, hacer desaparecer la Estatua de la Libertad, salir con Claudia Schiffer... Pero todo eso solo son trucos de salón comparados con la última meta de David Copperfield: la inmortalidad.

El ilusionista, de 49 años, ha anunciado que ha descubierto la legendaria fuente de la eterna juventud.

Copperfield dice haber localizado la fuente en el archipiélago de Exuma, una cadena de cuatro pequeñas islas en las Bahamas que acaba de adquirir por 50 millones y medio de euros.

“He descubierto un auténtico fenómeno”, afirma Copperfield, que se muestra entusiasta ante las supuestas propiedades del agua: “Hojas secas en contacto con el agua se llenan de vida de nuevo, e insectos que están próximos a la muerte al entrar en contacto con ella remontan el vuelo. Es algo increíble, y muy emocionante”.

El mago transformó recientemente una de las islas del archipiélago en un lujoso lugar de retiro privado que solo los más ricos pueden permitirse por algo más de 300 000 euros a la semana.

Sumar al placentero retiro un par de gotas del preciado elixir podría añadir algún que otro cero a la cuenta.

Para demostrar que la cosa va en serio, el famoso ilusionista pretende demostrar la autenticidad de su hallazgo, para lo que ha contratado a un equipo de biólogos y geólogos que someterán a evaluación científica los supuestos poderes curativos del manantial. Hasta entonces Copperfield, que actualmente se encuentra en la isla, ha cercado la zona.

El Doctor Randall Harrell, fundador del Instituto Fountain of Youth, especialista en medicina cosmética, sugiere que el popular mago debería limitarse a los trucos de cartas: “Soy un gran admirador de David Copperfield, pero obviamente él es ilusionista y nosotros trabajamos con la realidad”, señala Harrell, que en su centro ofrece alternativas más científicas para atajar el paso del tiempo, tales como la cirugía cosmética, las técnicas de tratamiento por láser o incluso ‘packs vacacionales rejuvenecedores’.

jueves, 21 de febrero de 2008

30 años de ilusiones - Snow

Retomamos la sección "30 años de ilusiones", y lo hacemos a lo grande. En esta ocasión, nos ocuparemos de uno de los efectos que más aplausos y emociones ha cosechado en los auditorios de todo el mundo.

Nos estamos refiriendo a Snow (Nieve), la ilusión que cierra el especial de televisión nº 16 (Fuerzas Ocultas) del gran mago norteamericano.



Normalmente, David suele abrir sus especiales televisivos con una ilusión espectacular, que puede consistir en una de sus inverosímiles apariciones (El ascensor, La moto en la caja de las sombras, etc.) o en un efecto de gran impacto que levante al público de sus asientos, como El ventilador o La desaparición de la moto.

Para concluir estos espectáculos, David recurre casi siempre a una de sus grandes "hazañas", en las cuales nos presenta el lado más grandioso de la magia (La desaparición de la Estatua de la Libertad, Atravesar la Muralla China, El tornado de fuego, etc.).

Sin embargo, para el especial que nos ocupa, David Copperfield decidió utilizar Snow como colofón, algo ciertamente extraño si nos fijamos en los espectáculos anteriores. Pero si habéis tenido la oportunidad de ver el especial Fuerzas Ocultas completo, es casi seguro que no habréis echado demasiado en falta el tradicional y grandioso efecto final de otros shows. Y es que Snow es una de esas ilusiones verdaderamente "mágicas" en todos los sentidos... Quizá cada uno de nosotros, en mayor o menor medida, se haya sentido identificado con ella, y es ahí donde radica especialmente una gran parte de su contenido mágico. Más allá de la fantástica tormenta de nieve o de la excelente aparición del "pequeño David", la verdadera magia reside en las emociones provocadas en el público.

De la nada surge una historia que se hace realidad: el discurso introductorio de David (unido a la incomparable música de la película El príncipe de las mareas [The prince of tides]) crea el ambiente de intimidad apropiado y la conexión sentimental perfecta con el público, que "vive" lo que el mago relata y acaba por sonreír nostálgico. Una vez expuesta la historia, el mago la recrea, la plasma sobre el escenario y, en definitiva, la revive: de nuevo, la nieve sobre el rostro, aparecida mágicamente; de nuevo, la misma sensación de felicidad que en la infancia; de nuevo, el retorno físico del niño David (el niño, en realidad, que todos llevamos dentro); y al fin, el momento mágico por excelencia: el niño y el adulto frente a frente, la infancia y la madurez, el pasado y el futuro unidos mediante el maravilloso lazo de la ilusión (una ilusión que habita en cada uno de nosotros). Finalmente, el niño "desaparece" entre las sombras, aunque no en el sentido estricto de la palabra: en realidad, el pequeño David sigue "viviendo" en el adulto.



Nuestro niño interior nunca nos ha abandonado. De nosotros depende volver a encontrarlo y revivir su magia. Efectivamente, si nosotros queremos, "nada es imposible"...

Gracias por volver a recordárnoslo, David Copperfield.

miércoles, 20 de febrero de 2008

El mago interpone una demanda a los promotores asiáticos

El ilusionista David Copperfield ha presentado su propia demanda judicial contra dos promotores que pretendían demandarle por incumplimiento de contrato, después de que Copperfield se viera obligado a cancelar las fechas previstas para la gira asiática en el sudeste de Asia el pasado año 2007.

Copperfield, quien anuló la gira en diciembre en la que había visitado Oriente Medio y Asia en noviembre de 2007, se enteró poco después de que el FBI lo estaba investigando por una denuncia de violación. El mago insistió en que la acusación por parte de esta mujer no tiene nada que ver con la decisión de anular la gira asiática y culpa a los promotores por incumplimiento de sus obligaciones contractuales.

Pero los jefes de las empresas Viva Art International Limited y MAZ Conciertos Inc le demandaron por cancelarlo a última hora y exigieron la devolución de varios millones de dólares en pagos anticipados a Copperfield. Sin embargo, el ilusionista ha interpuesto su propia acción legal presentando documentos en la Corte Superior de Los Ángeles el pasado viernes 8 de febrero. En dichos documentos, Copperfield reclama a los promotores 4 millones de dólares en virtud de "artista con tasa garantizada" y 2,8 millones de dólares por la gira del sudeste de Asia y el resto de las fechas en Oriente Medio.

Fuente: TMZ.COM
contactmusic.com

martes, 5 de febrero de 2008

El año en que Copperfield vino a España y se presentó Jorge Blass

(ARCHIVO. Material recopilado en el año 2000)

El líder del grupo mágico del programa de televisión Nada X Aquí nos muestra sus juegos mágicos de última generación con efectos muy visuales e impactantes. Jorge Blass es madrileño, tiene 27 años y ya ha ganado los premios internacionales más prestigiosos: la Varita Mágica de Oro (Montecarlo) y el Sarmoti Award (Las Vegas, EE. UU.). Se dio a conocer tras protagonizar una campaña publicitaria de Telefónica.

En 1998, David Copperfield vino por primera vez a España con el espectáculo Sueños y Pesadillas; poco antes, en 1996, Jorge Blass había conseguido dos premios en el Congreso Internacional Magic Valongo, lo que propició que se hablara de él en círculos fuera de España. Todo esto llegó a oídos de Copperfield, que aprovechó la oportunidad para solicitar una cita con Jorge Blass, en la que el joven mago español hizo una actuación especial para el propio ilusionista norteamericano.

Su gran salto a la televisión en España se produjo el mismo año en que Copperfield presentó su gira El Viaje de tu vida; por aquel tiempo, Jorge Blass era un veinteañero que cautivaba ya a los telespectadores. Gracias al anuncio que protagonizó para Telefónica, le llegó la oportunidad de intervenir en el programa Club Megatrix del canal Antena 3 (patrocinador de la gira de Copperfield en España), y se estrenó por todo lo alto en una gala especial sobre la nueva programación de Antena 3 emitida en el año 2000.

Reproducimos un extracto de la entrevista a Jorge Blass publicada en CINeol (abril del 2006):

CINeol.- ¿Es la magia igual en todas las partes del mundo (India, USA, Europa)?

Jorge Blass.- En esencia es lo mismo, pero en cada lugar la magia se adapta a los gustos y preferencias de la sociedad. En EE. UU. hacen un tipo de magia muy directa, como la que mostramos en el programa. En Europa siempre hemos mostrado una magia más elaborada, más artística. La magia también ha cambiado a través de las distintas épocas. En la Edad Media los magos hacían aparecer conejos y palomas, pues el deseo de la gente era conseguir comida; ahora en Occidente los magos hacemos otras cosas, lo que queremos al ir a un bar: multiplicar dinero, conseguir bebidas gratis y llevarte a la chica.

CINeol.- ¿Quién ha sido o es, a tu juicio, el mago más grande?

Jorge Blass.- Lance Burton, Doug Henning, o David Copperfield.

CINeol.- ¿Es David Copperfield uno de los mejores magos del mundo? ¿O por el contrario es uno de los que más dinero pueden gastar para crear un mayor espectáculo?

Jorge Blass.- Copperfield es un mago excepcional, ha renovado la magia durante los últimos 20 años y ha creado ilusiones que los magos solo podían soñar. También es quien más dinero se gasta en la técnica. Es el camino que ha elegido, a mí no me entusiasman los "megatrucos" que hace, pero reconozco su talento.

El vídeo que presentamos a continuación pertenece a la gala del año 2000 con la que Antena 3 promocionó sus nuevos programas. El joven mago español Jorge Blass es el nuevo fichaje para formar parte del equipo de Megatrix. Atención a lo que dice Manuel Feijoo (el chico de la barba), que trata de emular a David Copperfield haciendo desaparecer a todo el grupo del Club Megatrix; cabe recordar que Manuel Feijoo era por aquellos tiempos un fan incondicional de David Copperfield. Lo demostró mientras estuvo como actor en la serie Compañeros (Antena 3), donde mencionó a Copperfield en varias ocasiones; además de ello, mostró fotografías del ilusionista entre sus cuadernos y carpetas de instituto.

Sí, por aquel entonces, eran otros tiempos...

viernes, 1 de febrero de 2008

«En mi "show" envío a 13 personas a Hawaii»

ARCHIVO. (Publicado el 29 de mayo de 2000 por la revista Pronto [España]).

El mago más famoso y más rico del mundo está de gira por España. En este nuevo show, Copperfield se supera a sí mismo: «El número más impresionante es el del viaje del público a Hawaii». Con página propia en internet -donde cuenta, entre otras cosas, chismes de su relación con la Schiffer-, aseguró que aquí se hace muy buena magia: «Me gusta mucho Juan Tamariz».

También desveló que un truco casi lo deja paralítico: «Me introduje en un tanque de agua. La cosa no salió bien y tuve que pasar 15 días en una silla de ruedas por problemas musculares».

martes, 29 de enero de 2008

Surgen varias acusaciones de todo tipo contra el famoso ilusionista

Mientras el famoso ilusionista norteamericano sigue con sus giras por varios estados del norte de América, la prensa "amarilla" está sacando a la luz a toda una índole de personas que afirman haber sido víctimas o testigos de acciones ilícitas y bochornosas por parte de nuestro mago David Copperfield. Por supuesto, este blog no apoya ni anima a toda esta clase de personas oportunistas que están encontrando su momento de protagonismo después de la famosa acusación por violación de una joven de Seattle en Las Bahamas.

El National Enquirer -diario sensacionalista- publicó a principios de enero de 2008 la noticia de un antiguo chófer del mago, John St. John, que dice haber sido testigo de que David Copperfield trató de forzar a una mujer joven desconocida en el interior de su limusina en algún lugar de Otawa, 1996, cuando Copperfield era novio de Claudia Schiffer.

St. John (en español San Juan) recibió el aviso de recoger a una mujer -con cierto parecido a Schiffer- y dieron una vuelta por la ciudad mientras Copperfield trataba de seducirla.

El ex chófer afirma: "Yo sé si alguien está teniendo relaciones sexuales en mi limusina, pero lo que estaba sucediendo era diferente. Podía escuchar cómo discutían a voces. Oía a la chica decir '¡No!, ¡déjame salir!, para'... Era la primera vez que un conductor no sabía qué hacer. Soy padre de tres hijas y no me gustaría despedirme de mi carrera arrastrando a Copperfield fuera del coche. Pero pensé que no podía hacer nada. Entonces oí la voz de Copperfield por el intercomunicador: 'Da la vuelta'".
Los representantes de Copperfield han dicho que lo descrito por St. John es "pura ficción", y se da la casualidad de que estas declaraciones llegan justo cuando el mago está siendo investigado por una presunta violación en el mes de julio de 2007 a una joven de 21 años en Las Bahamas.

Por si fuera poco el dispendio, aquí tenemos el caso más reciente, todavía más disparatado y maquiavélico si cabe. Como si una campaña de desprestigio se estuviera formando contra el popular mago norteamericano.

A Copperfield le salen dos hijos secretos...

(De nuevo el "amarillista" de National Enquirer). Una modelo checa llamada Marie Petlickova, de 25 años, afirma que David Copperfield es el padre de sus dos bebés.


Cuando el National Enquirer se puso de nuevo en contacto con los representantes del mago, estos recibieron una carta de Marie desde Las Vegas, donde se puede leer, a grandes rasgos: "David es un maravilloso, amoroso y sentimental padre".

"Por favor, respeten nuestra privacidad". Marie desea que sus hijos no aparezcan en la prensa después de haberse mudado a Las Vegas. Ella afirma que vive con los niños y su madre en una casa de Las Vegas, comprada por Copperfield (una lujosa vivienda valorada en un millón y medio de dólares, ubicada en un exclusivo club de campo).

Los registros de la casa revelan que es propiedad de David Kotkin LLC -una empresa controlada por Copperfield, cuyo verdadero nombre es David Kotkin. Mientras Copperfield les ha proporcionado un hogar, él todavía lo mantiene en secreto mientras continúa trabajando en sus espectáculos.

Según esta modelo, Marie, todo ocurrió hace dos años, en 2006, cuando se quedó embarazada de la famosa estrella. Ella por aquel momento estaba casada con un productor de la televisión checa llamado Jan; este, al enterarse del embarazo, se sintió bastante dolido y le pidió el divorcio a Marie. Entonces Copperfield se llevó a su "familia" de la República Checa a los Estados Unidos, donde nacería por fin su segundo hijo, esta vez una niña.

Según el National -cuanto más espectacular, más increíble la historia-, existen pruebas de ADN que demostrarían que Copperfield es el padre de los dos hijos de Marie. La modelo checa agrega: "Tengo dos hijos y son de Copperfield, mi matrimonio con Jan ya es agua pasada. Sé que Copperfield está sufriendo por la acusación de violación, yo sé que él es inocente".

Y cómo no, todo esto surge en medio de la oleada que está azotando a David Copperfield desde que a una joven de Seattle se le ocurriera la "gran idea" de ponerle una demanda por violación en su isla de Las Bahamas. Si alguno de vosotros ha leído todo este artículo, gracias por haber invertido parte de vuestro tiempo en algo tan inútil como penoso.

viernes, 25 de enero de 2008

Exagentes de la CIA ayudan a Copperfield contra una extorsión de la mafia rusa

ARCHIVO. 2 de febrero de 2000. Publicado por el periódico español La Nueva España.

El famoso ilusionista estadounidense de origen ruso David Copperfield, especialista en desapariciones, escapismo y vuelo, ha necesitado de la ayuda de Hillary Clinton y ex agentes de la CIA, el FBI y el KGB para hacer frente a la mafia rusa. La temible organización delictiva extorsionaba al ex novio de Claudia Schiffer reteniendo sus camiones y el material escénico después de una actuación en Moscú.

Asustado por las amenazas físicas e incapaz de hacer reaparecer su propiedad gracias a sus habilidades, al final Copperfield ha tenido que pagar una fortuna a los delincuentes.

La aventura profesional en Rusia, la patria de sus padres, ha sido larga y muy cara. El 12 de diciembre de 1999, después de su actuación en Moscú, Copperfield abandonó la ciudad, pero todo su costoso y sotisficado equipo se encontró con un inesperado problema al llegar a la frontera rusa. Misteriosamente, los papeles con los permisos de salida de los camiones y su contenido habían desaparecido, por lo que el convoy fue retenido.

Consciente de que todo tiene un truco, el mago que hizo desaparecer la Estatua de la Libertad y el tren del Orient Express escudriñó lo que había detrás del incidente y, en vez de sacar palomas y conejos de la chistera, descubrió que la compañía organizadora de su concierto era la que retenía la documentación, alegando que las cuentas con Copperfield no estaban ni claras ni resueltas.

Llamada a Hillary Clinton

Para complicar más el truco moscovita, el mago se enteró de que la promotora que había organizado su show estaba muy vinculada con la terrible mafia rusa, lo que complicaba una solución por cauces legales.

En su condición de estrella de espectáculo, Copperfield sacó la agenda y, en busca de auxilio, telefoneó a lo más alto, a la Casa Blanca, donde encontró a una receptiva Hillary Clinton que se interesó por el caso y le puso en contacto con el asesor de Seguridad Nacional estadounidense, Sandy Berger. Tras estudiar la complicada situación, Berger llegó a la conclusión de que no podía proporcionar ayuda por los cauces diplomáticos, por lo que remitió al mago a un detective privado colaborador del presidente, Terry Lenzner, de la agencia de seguridad IGI, integrada por ex agentes de la CIA y del FBI.

El KGB

Para ayudar a Copperfield -que tuvo que improvisar su actuación en Florida- a recuperar sus camiones, Lenzner se puso en contacto con un antiguo enemigo, un ex oficial del KGB.

Este, después de contactar con los mafiosos, negoció el rescate y el traslado del convoy de vehículos hasta la frontera con Finlandia, protegido por hombres armados. Copperfield tuvo que pagar 240 000 euros por recuperar sus posesiones, más una cifra adicional no revelada por los gastos de Lenzner y del intermediario ruso. Y por si no fuese suficiente dispendio, el mago no cobró por su actuación moscovita.

Copperfield, sin embargo, está satisfecho y acaba de declarar, una vez resuelto el asunto, que la Casa Blanca "fue de gran ayuda", agradeciendo especialmente el apoyo de la primera dama norteamericana, aunque reconoció que fueron "los ex agentes de la CIA y el KGB" quienes resolvieron el caso.

viernes, 18 de enero de 2008

David Copperfield: la magia de la literatura

Lo primero que nos viene a la mente cuando escuchamos el nombre de "David Copperfield" es, probablemente, la imagen del famoso mago realizando alguna de sus geniales actuaciones.

Sin embargo, detrás de estas dos mágicas palabras se esconde algo más que un simple nombre artístico. Y es que, en realidad, David Copperfield es el nombre de una de las obras maestras de la literatura universal; un libro imprescindible para los amantes de las letras y, por supuesto, para los fans del gran mago norteamericano.

Creada por el escritor británico Charles Dickens a mediados del siglo XIX, esta obra agradó tanto a David Seth Kotkin (el verdadero nombre de nuestro mago) que decidió utilizarla como nombre artístico. Se trata de un libro entrañable, con el que seguramente David se sintió identificado desde el principio. La historia narra las aventuras de David Copperfield, un niño inglés que ha de hacer frente a las dificultades de la vida y que, gracias a su entusiasmo e ilusión por superar los obstáculos, acabará consiguiendo mucho más de lo que nunca fue capaz de imaginar. (Preferimos no entrar en más detalles y que, los que todavía no hayáis tenido la oportunidad de leer el libro, descubráis toda su belleza por vosotros mismos).

Está claro que este "miniargumento" guarda una gran relación con la vida del ilusionista más famoso del mundo, y esta es precisamente una de las razones por las que el mago decidió adoptar el nombre de "David Copperfield", pero existe alguna más... Evidentemente, el hecho de que el protagonista de la obra tuviese el mismo nombre de pila fue otro de los aspectos clave. Sin embargo, una circunstancia que quizá muy poca gente conozca sea la afición por la magia del mencionado autor inglés. En efecto, según ha corroborado David Copperfield en algunas entrevistas, Charles Dickens era un gran aficionado al mundo del ilusionismo, llegando, incluso, a idear una importante cantidad de efectos mágicos. Este hecho, unido quizá a una emotiva revelación del propio Dickens en su libro, llevó al jovencito que posteriormente sería considerado el mejor mago del mundo a adoptar definitivamente el nombre artístico de "David Copperfield".

Tan especial fue para su autor esta obra, que en el prólogo a la edición de 1867 llegó a comentar lo siguiente: " (...) solo me queda algo nuevo que confiar al lector. De todos mis libros, este es el que prefiero. Nadie pondrá en duda que soy un padre afectuoso con todos los hijos de mi imaginación, y que ningún progenitor puede querer a su familia con tanta ternura. Pero, como muchos padres afectuosos, tengo un hijo favorito en el fondo de mi corazón. Y su nombre es David Copperfield".
Desde nuestro blog, os animamos a descubrir esa otra clase de magia que solo puede verse con los ojos de la imaginación: la lectura. Y qué mejor manera de hacerlo que leyendo un libro mágico por excelencia: el libro que dio nombre no solo a uno de los personajes mejor creados de la literatura universal, sino también a uno de los mejores magos de todos los tiempos.


Y es que la magia de David Copperfield ya comienza con solo pronunciar su nombre...