viernes, 1 de abril de 2011

David Copperfield: "Soy como un niño de catorce años" (II)

«Cuando voy a España y camino por la calle, la gente me reconoce y eso es estupendo»

(El Semanal. Año 1998)

Su domicilio permanente se encuentra en Las Vegas y no es un lujoso chalé en las afueras ni un deslumbrante ático en un hotel, sino una construcción funcional, levantada en un lugar secreto -eso al menos sostiene su equipo- y pegada a un almacén donde el artista guarda todos sus trucos de magia, archiva absolutamente todo lo que se publica sobre él y acumula los tesoros que va consiguiendo en su faceta de coleccionista multimillonario y exquisito. En el museo privado de David se puede encontrar desde el baúl original en el que Houdini realizaba su "Metamorfosis", hasta un frac de Fred Astaire o las inquietantes marionetas de Charlie McCarthy, pasando por unas diabólicas y minuciosas maquinarias de Robert Houdin o por un par de sillas explosivas en las que al travieso Copperfield le gusta sentar a las personalidades de más renombre para darles un susto de muerte.

¿No tiene a veces la impresión de poder jugar con la gente, de tener una capacidad especial para manipular a los demás?
Bueno... no juego con la gente más de lo que ellos juegan conmigo. También a mí se me puede engañar, no crea...

En el escenario, todo es una ilusión. ¿Lo es usted?
Para nada. Yo soy un ser bastante real.

Pero su profesión le obliga a mentir. Nos hace creer que están ocurriendo cosas que en realidad no ocurren...
Es cierto que juego con la fantasía, pero cuando trabajo estoy siendo absolutamente honesto. Yo me anuncio como ilusionista, por lo tanto, no miento, ni engaño a nadie. Soy como un director de cine. Spielberg no pretende hacerle creer a la gente que E.T. es real. Lo presenta como una película. Otra cosa es que el personaje acabe conmoviendo al espectador tanto como si fuera de verdad. Ésa es la magia. Y no hay nada de mentira en ello. En mi vida privada, es lo mismo. Me considero un tipo bastante honesto y amante de la verdad. Incluso cuando actúo como un chiquillo.

¿Ese intento de no perder el niño que lleva dentro se debe a que tuvo una infancia feliz?
Pues la verdad es que no fui un niño demasiado feliz, porque estaba excesivamente enfocado a convertirme en un mago de éxito. En realidad, soy más niño ahora que cuando tenía la edad de serlo; soy como un niño de 14 años.

¿La obsesión por ser alguien no le dejó disfrutar de la infancia?
Digamos que no me permitía relajarme. Yo quería convertirme en un gran mago. Muchas de las cosas que soñé las he alcanzado ya. De manera que ahora puedo jugar con más despreocupación que entonces.

Se ha comparado con Steven Spielberg. ¿Se pondrá tras una cámara en el futuro?
No lo descarto. Pero no tengo ni idea del tipo de película que haré. Mis favoritas son El mago de Oz y Lo que el viento se llevó. También admiro mucho a Orson Welles, sobre todo en su etapa de juventud. Así que en una de éstas, igual me da por rodar Ciudadano David.

¿Esos chistes que cuenta en el escenario y el humor que despliega son de su propia cosecha o se atiene a un guión?
Todo es mío.

¿Y no le han dicho nunca que podría tener un "show" de humor en la televisión?
Continuamente. Pero, ¿sabe qué ocurre? Que no tienen dinero para pagar mi caché [Risas]. No, ahora en serio, me gusta demasiado lo que hago y sentir a la gente en directo.

¿Por qué ha esperado tanto para actuar en España?
Sencillamente, porque nadie me lo había propuesto antes. Y en todo caso, creo que es el momento oportuno. Cuando voy a España y camino por la calle, la gente me conoce, han visto mi espectáculo en televisión, y eso es estupendo. Así que allá voy.

¿Cómo se imagina al público español?
No lo sé, pero por las reacciones que veo en la calle parece encantador. Espero que les guste mi trabajo. ¿Usted qué opina? ¿Les gustará?

Supongo que sí, pero mi consejo es que si va a bromear tanto sobre el escenario se busque un buen intérprete.
¿Sabe una cosa? Creo que podría intentar hacerlo en español. Sí, me siento capaz de hablar español.

Pues si le parece continuamos la entrevista en español.
Ah, no. Sólo soy capaz de hablarlo cuando actúo [Risas].

(Continuará)

[El Semanal. 25 de octubre de 1998]

domingo, 27 de marzo de 2011

30 años de ilusiones - Slicer (cortada en 9 partes)

Aunque se trata de una ilusión que David Copperfield representó tan solo en la primera parte de su carrera, Slicer es un buen ejemplo de la habilidad del mago norteamericano junto con su equipo para transformar un clásico efecto mágico en una ilusión llamativa y aderezada con los elementos que han hecho de Copperfield un referente del ilusionismo a nivel mundial: una música adecuada y pegadiza, una coreografía en la que nada escapa a la improvisación y una ayudante con un gran carisma sobre el escenario. Además, claro está, de los omnipresentes y certeros efectos de iluminación que convierten cada efecto de David en una experiencia fascinante.



Slicer fue representada por primera vez en televisión en el año 1990, al cual pertenece el vídeo que, de nuevo, os ofrecemos en exclusiva y con el audio original de aquel especial, titulado El desafío de las Cataratas del Niágara. David Copperfield la llevó de gira en dos ocasiones: primero, en The Magic of David Copperfield (1987-1990) y, posteriormente, en Radical New Illusions (1991-1992). La música corresponde a Mavis Vegas Davis y su canción Chicos y Chicas.

El desarrollo de la ilusión es sencillo, pero, como mencionábamos más arriba, David y su equipo se encargan de crear la adecuada atmósfera de ritmo y tensión en el auditorio. Después de una introducción en la que la coreografía y la presentación de la ayudante ocupan el primer plano (siempre con las acostumbradas pinceladas románticas), Copperfield "pasa a la acción" e invita a su compañera a introducirse en el artilugio mágico preparado para la ocasión: un enorme cajón rectangular que servirá para alojar el cuerpo de la partenaire. Una vez dentro y colocada en posición horizontal, David comienza su particular "ritual" de pases mágicos con unas afiladas cuchillas que irán atravesando una a una a la aparentemente desgraciada víctima. En total, serán nueve las hojas que corten el cuerpo de la señorita. Acto seguido, llegará el momento cumbre: con la colaboración de uno de sus ayudantes, David agarra uno de los extremos del cajón y estira hacia atrás mientras este comienza a separarse hasta acabar dividido en nueve partes. Para demostrarnos que la partenaire sigue "viva y coleando", Copperfield acerca su pañuelo hasta la mano de ella, ubicada en la parte izquierda, y esta lo agarra sin problemas, moviendo también el pie del lado derecho para pasmo y sorpresa de los espectadores. Finalmente, David recompone el aparato y consigue que su compañera vuelva a salir ilesa tras haber estado dividida ni más ni menos que en 9 partes.

Como muchos sabréis, este efecto ya clásico en el mundo de la magia todavía sigue siendo representado por un gran número de magos. En cualquier caso, la puesta en escena del ilusionista de New Jersey es difícilmente igualable, por lo que observar Slicer en manos de cualquier otro mago puede acabar resultando monótono, aunque desde aquí os aconsejamos que veáis tanta magia como podáis y extraigáis vuestras propias conclusiones.

Dentro de poco volveremos con un nuevo artículo de esta sección, artículo que (ya podemos avanzarlo) contendrá más de un vídeo... De momento, esperamos que disfrutéis con la potencia y el ritmo de Slicer.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 9 de marzo de 2011

David Copperfield: "Soy como un niño de catorce años" (I)

Ha hecho lo indecible por dar la nota: volar como un pájaro sobre el Gran Cañón, atravesar las piedras de la Muralla China, esconder la Estatua de la Libertad... Pero en este país de cotillas la gente le conoce principalmente como «el novio de Claudia Schiffer». Sin embargo, él no se rinde. En noviembre viajará a nuestro país para vengar su honor de mago; el mejor del mundo, dicen.

(El Semanal. Año 1998)

Según sus colaboradores, trabajar con él es vivir en un suspiro, porque su afán de perfección y el ansia de satisfacer al público le conducen a modificar el espectáculo continuamente, a veces sobre la marcha, en el transcurso del propio montaje. «Nos vuelve locos, pero no es por fastidiar, sino por una enorme intuición y una especial percepción de lo que le gusta a la gente. David puede oler los deseos de los espectadores», asegura uno de sus asistentes más directos.

Ese David es David Copperfield, un hombre de 42 años, alto, delgado, moreno, con ojos de taladro y cejas espesas y negras como las alas de un cuervo. Huelga decir que el apellido es falso, o por ponerlo más suave, artístico. El de verdad es Kotkin y lógicamente lo heredó de su padre, un ruso judío emigrado a Nueva Jersey. Tratándose de Copperfield lo normal es llevarse alguna que otra sorpresa. La primera, y más agradable, es que la realidad desmiente la imagen algo estirada y hortera que tenemos de él en España. Sobre el escenario del «Circus Maximus», en el hotel Caesars Palace de Las Vegas, el mago se muestra irónico, bromista e ingenioso, con un sentido del humor muy cercano al de uno de esos cómicos judíos de cabaret neoyorquino. Pero la ironía se esfuma cuando David se mete de lleno en uno de sus trucos.

Copperfield actuará por primera vez en España este año. Del 4 al 8 de noviembre estará en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid, y del 11 al 15, en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

El montaje que trae a España se denomina "You", como el de Las Vegas. ¿Va a ser exactamente el mismo?
No. Hay un par de cosas que van a cambiar; nuevos números en los que estoy trabajando ahora mismo y que estarán listos a tiempo para presentarlos en España.

¿Puede avanzar algo sobre el contenido de esos trucos?
Serán piezas muy románticas y bastante sexys, por un lado. Y por otro, tendrán un carácter interactivo, diseñado para implicar al espectador.

En Las Vegas actúa para mil personas y en España lo hará para ocho o nueve mil espectadores. ¿Cambia eso el concepto global del espectáculo?
El show está concebido realmente para una audiencia muy grande. Lo que ocurre es que a veces, cuando lo hago en locales más pequeños, se convierte en un espectáculo más íntimo. Lógicamente, el contar con un espacio mayor me permite volar más lejos, y más alto.

Me ha sorprendido mucho su agudo sentido del humor sobre el escenario. En España tenemos una imagen de usted muy distinta; la de alguien más serio, más dramático.
La verdad es que soy un poco los dos al mismo tiempo. Y cuando actúo me encanta combinar ambas facetas. Me gusta ser serio para dar un mayor dramatismo a lo que hago. Pero por encima de todo, me fascina reírme y pasarlo bien.

¿Se ríe de su propio personaje?
Por supuesto, totalmente. Es decir, mi trabajo me lo tomo muy en serio. Pero a mí mismo no me tomo en absoluto en serio. La vida es tan corta...

La capacidad de reírse de uno mismo la dan los años, ¿no cree?
Sin duda, pero yo he tenido la oportunidad de adquirirla antes de hacerme viejo. A mí me la ha enseñado el estrés.

¿Lo ha pasado mal por culpa del estrés?
Oh, sí, desde luego. He pasado muy malos ratos a causa de la tensión que provoca el trabajo en exceso. Por eso he llegado a la conclusión de que no hay que tomarse a uno mismo demasiado en serio, sino tratar de reírse, bromear y estar más relajado. Es algo que, además, lo nota la propia audiencia. Y lo agradece, se lo pasa mucho mejor.

Tal vez sea por resentimiento contra los que publicaron que su romance con Claudia Schiffer era un montaje, pero el caso es que cuando se enfrenta a la prensa, Copperfield transforma su sentido del humor en una cordialidad ultracongelada y meramente profesional. Para empezar, llega con más de dos horas de retraso a la entrevista y no parece muy seguro de tener que disculparse. Viste enteramente de negro, su color favorito, lleva una chaqueta de cuero y camina algo encorvado, como si le venciera el peso de su imaginación inagotable. La seducción es otra -por no decir la mayor- de sus debilidades. Una afición sólo comparable a su manía por el orden y a su empeño por controlar hasta el más mínimo detalle; lo que delata una personalidad meticulosa y seguramente difícil para la convivencia diaria.

(Continuará)

[El Semanal. 25 de octubre de 1998]

viernes, 28 de enero de 2011

Copperfield se dejó ver en el estreno de una película

David Copperfield asistió al estreno de la película Gnomeo & Juliet el pasado 23 de enero en compañía de una nueva amiga cuyo nombre no ha trascendido. Copperfield, que dijo ser amigo del director de la película, Kelly Asbury, se dejó fotografiar a la entrada del teatro con su acompañante y también firmó autógrafos a los fans que tuvieron oportunidad de verlo en persona.

Es posible que a lo largo de las próximas semanas se publiquen más cosas de su vida privada por medio de su Facebook Oficial, que está en constante actualización.

martes, 11 de enero de 2011

David Copperfield: «El público español es muy pasional»

«Hacer alucinar al público es la sensación más orgásmica que se puede sentir»

(Noticia ABC, año 2000)

Con una mirada misteriosa y semblante solemne (que enseguida dejó paso a un excelente sentido del humor), ayer hizo su aparición en Madrid David Copperfield, el mago que hizo esfumarse a la Estatua de la Libertad delante de centenares de espectadores.

Copperfield ha venido a nuestro país a promocionar la gira internacional «El viaje de tu vida», un nuevo espectáculo que lo traerá a La Coruña, San Sebastián, Barcelona, Granada, Valencia, Zaragoza y Madrid entre los meses de mayo y junio. La clave de este nuevo montaje será establecer un juego interactivo con el público, de modo que éste participe. Por este motivo «los hacemos levitar, desaparecer y los mandamos a sitios insospechados repartidos por todo el mundo», (en una ocasión un espectador apareció en medio de un partido de fútbol, cara a cara con su jugador favorito). Y es que para Copperfield, la esencia de la magia es «alucinar al público. No hay una sensación más orgásmica en un escenario que ver cómo el público se asombra, al igual que un niño que ve la nieve por primera vez. Yo lo hago con adultos, que es algo aún más difícil. Hago a la gente evadirse de la realidad como pueda hacerlo un buen vino, el cine o hacer el amor… Pero sin todas esas cosas».

El mago, que se inició profesionalmente en el mundo de la magia cuando apenas tenía 12 años, afirma que Dios (con quien dice tener una relación «muy personal, nada convencional») le ha dado un don, mediante el cual «realmente no trabajo, pero ayudo a la gente a deshacerse de su estrés», y añadió que se siente «muy afortunado». En efecto, una de las razones por las que se encuentra tan cómodo en nuestro país es porque «el público español es muy pasional: llora, grita, participa… Y eso para un artista es lo máximo».

Aunque en sus espectáculos juegan un papel fundamental las nuevas tecnologías (alrededor de 100 personas son necesarias para que él pueda ejecutar sus trucos), para Copperfield «donde un mago muestra su destreza es en los pequeños juegos de manos».

Copperfield afirma haber sido siempre autodidacta, e inspirarse en el público, su vida personal y en «modelos como Orson Welles, Disney, Gene Kelly o Fred Astaire, que también son magos a su manera».

Llegado a un punto, las preguntas abandonaron los derroteros de la magia para centrarse en la vida personal del artista. En este sentido, David Copperfield, apenas sin inmutarse, negó que su relación con Claudia Schiffer fuera un montaje para hacerse publicidad: «Ya era famoso antes de conocerla. Nadie compraría una entrada para ver al novio de alguien», y añadió que vivió con la modelo «seis años maravillosos, más que muchos matrimonios». Asimismo no descarta casarse en el futuro, y a la pregunta de cuántos hijos le gustaría tener, el mago lo tiene bien claro: «Trece es un buen número». Si él lo dice…

[Hemeroteca de ABC. 7 de marzo de 2000]

sábado, 25 de diciembre de 2010

David Copperfield en el programa "Lo + Plus". (Estreno exclusivo en Internet)

Lo prometido es deuda. Tal y como habíamos anunciado hace unas semanas, ha llegado el momento de ofreceros (en exclusiva y por primera vez en Internet) una de las entrevistas televisivas más extensas realizadas a David Copperfield hasta la fecha.

Se trata de su intervención en el programa Lo + Plus (CANAL+) el día 8 de junio del año 2000, en mitad de su segunda gira por España con el espectáculo "El viaje de tu vida". El espacio, actualmente fuera de emisión, se emitía diariamente desde Madrid y estaba presentado por Máximo Pradera y Fernando Schwartz. Asimismo, contaba con la colaboración de Ramón Arangüena, que realizaba pequeñas intervenciones cómicas.

Lo + Plus era un magacín de tono informal en el que se combinaban varias secciones con entrevistas a personajes relevantes de la cultura, la política, el deporte, etc. El primer invitado fue Pedro Almodóvar y, entre otros, también visitaron el programa Mario Vargas Llosa, Anthony Hopkins, Pau Gasol, Pierce Brosnan y el grupo de rock Bon Jovi.

En el vídeo que os ofrecemos, de casi 40 minutos de duración, David Copperfield expone algunos de sus secretos mejor guardados (tranquilos, no nos referimos a las ilusiones...) y hace gala de un excepcional sentido del humor. Además, podréis comprobar qué nivel de español tenía el mago norteamericano por aquella época y lo veréis "en acción" ejecutando junto a los presentadores uno de sus efectos más conocidos. En definitiva, se trata de un vídeo lleno de sorpresas que tendréis que ir descubriendo a medida que avance la reproducción.

Y, por si todo esto os parece poco, incluimos, también en exclusiva y por cortesía del diario ABC, la programación televisiva de aquella jornada con la entrevista a David Copperfield en Lo + Plus como espacio más destacado (haced clic sobre la imagen para ampliarla).

Esperamos que disfrutéis con nuestro particular "regalo de Navidad" y desde David Copperfield Spain os deseamos a todos (a ti también, David, cómo no) unas Felices Fiestas y un Feliz Año 2011. ¡Un abrazo para todos!

PARTE 1:



PARTE 2:

martes, 7 de diciembre de 2010

¿Conseguirá hacer desaparecer la Luna?

[Archivo. Noticia publicada en México. 16 marzo 2004]

Mientras para la humanidad uno de sus mayores logros en la historia fue llegar a la Luna, David Copperfield sueña con desaparecerla algún día.

Desde hace una década, el mago e ilusionista nacido en Nueva Jersey trabaja en el proyecto de “borrar” este cuerpo celeste, tal y como hizo en su momento con la Estatua de la Libertad y la Muralla China.

“Todo es posible (respecto a la magia), quiero desaparecer la Luna y es un acto que va a involucrar a mucha más gente, no solo a una ciudad”, dijo recordando sus anteriores hazañas.

No obstante, dijo desconocer cuándo podrá tener listo ese truco por lo complicado de su realización.

A David Copperfield también se le recuerda por el romance que vivió con la modelo Claudia Schiffer, sin embargo, en la actualidad afirmó que anda solterito y así se encuentra bien.

Relató que, después de la relación de seis años con la estrella de las pasarelas, ha tenido dos novias más, con cada una de las cuales duró dos años, pero ahora no tiene compromisos.

Finalmente, siempre de buen humor, el mago dijo que el único ritual que hace antes de iniciar su actuación es cepillarse los dientes, además de aclarar que fue a la escuela de Harry Potter.

Copperfield también comentó que le gustaría desaparecer el famoso Cerro de la Silla; sin embargo, aclaró que necesitaría por lo menos tres años para preparar el espectáculo correspondiente.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Acompáñanos a la magia de David Copperfield

Recuperamos el vídeo del ya mítico programa Sorpresa, Sorpresa, presentado por Isabel Gemio, con la participación del mago Màgic Andreu y la aparición estelar de David Copperfield en España por primera vez.

Lo estrenamos el 21 de diciembre de 2007 en este mismo blog, y hoy, unos tres años después, os lo volvemos a ofrecer en edición íntegra para un completo visionado de aquella grabación efectuada a través de Antena 3, cadena que más adelante emitiría los últimos especiales de Copperfield y serviría como trampolín para su actuación en los shows de noviembre de 1998 en Madrid y Barcelona con el espectáculo “Sueños y Pesadillas”.


A finales de este mes publicaremos un nuevo vídeo de unos 40 minutos de duración emitido en España hace años y que muy pocos recuerdan ya.

Si crees conocer cuál es el programa en cuestión, escríbenos a dcopperfield.spain@gmail.com y entre todos los acertantes sortearemos un DVD con especiales de David Copperfield emitidos en España. (Solo válido para residentes en España. Un e-mail por persona. Sorteo en caso de varios acertantes. En el día de Año Nuevo se hará público el nombre del ganador).

¡Mucha suerte y gracias por seguirnos!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

David Copperfield asistió al Fright Dome en el hotel Circus Circus de Las Vegas

El famoso ilusionista David Copperfield y unos 20 miembros de su equipo quedaron más que sorprendidos después de varias horas de miedo en un pase privado a través del Fright Dome de Las Vegas el pasado domingo por la noche.


(En la foto, David Copperfield y Jason Egan, dueño de Fright Dome. Foto: Fright Dome)


Jason Egan, propietario de Fright Dome, es un viejo amigo de Copperfield y juntos hicieron un recorrido privado por los escenarios temáticos de películas tan populares como Saw o My Bloody Valentine. Copperfield también se pasó por el nuevo “Show of Magic & Horror” e incluso asistió durante unos momentos al escenario con el mago Dan Sperry.


[Fuente: VegasNews.com. 18 octubre 2010]

lunes, 15 de noviembre de 2010

Flying in Las Vegas

David Copperfield vuela en el ‘‘show” que traerá a España en noviembre (1998)

En la película “Leaving Las Vegas”, el único empeño de su protagonista, Nicolas Cage —amén de intentar ganar un Oscar que finalmente consiguió—, era morir nadando en alcohol. El mago David Copperfield, novio oficial de la “top model” Claudia Schiffer, lo único que pretende cada tarde y cada noche, en el “show” que ofrece en el mítico Caesars Palace de Las Vegas, es que sus espectadores sigan vivitos y coleando para que, después de contemplar cómo vuela a lo ancho y largo del escenario del Circus Maximus y cómo hace desaparecer a trece personas del público, entre otros prodigios, sigan dejándose los dólares en las máquinas tragaperras y las mesas que les esperan ansiosas a la salida del espectáculo. Es el espectáculo que, corregido y aumentado —aunque con idéntico título, “Yo”—, presentará el próximo mes de noviembre en España.

Madrid y Barcelona

Para ser más precisos, David Copperfield solamente actuará en Madrid y Barcelona. Primero ofrecerá su “show” en la capital española, en el Palacio de los Deportes de la Comunidad, entre el día 4 y el 8 del próximo mes, para trasladarse seguidamente a la Ciudad Condal, donde, entre el día 11 y el 15, actuará en el Palau Sant Jordi. Los precios de las entradas para ambas ciudades están entre las 4.000 y las 15.000 pesetas.

David Copperfield, tras recalar en Alemania, actuará por primera vez en España avalado por los espectáculos que se han podido ver a través de la pequeña pantalla y por salir de vez en cuando —poco, a decir verdad— en los papeles rosas acompañado por Claudia Schiffer, su novia en la distancia.

A sus 42 años, David Copperfield —en realidad su verdadero nombre es David Kotkin— está considerado el mejor mago del mundo y el que, sin renunciar a la esencia de la magia, a los trucos de toda la vida, ha conseguido convertir su trabajo en un megaespectáculo que convoca a las masas. Lo prueban los llenos absolutos que consigue dos veces al día en el Caesars Palace de Las Vegas desde el pasado 18 de septiembre.

Mil personas pagan religiosamente los 80 dólares (unas 12.000 pesetas) exigidos en taquilla por poco más de una hora de espectáculo, en el que los que conocen al popular ilusionista por sus apariciones televisivas descubrirán que, con los años, se ha alejado de unas poses amaneradas y exageradamente teatrales, apenas apoyadas en el diálogo, para convertirse casi en un “showman” que no para de hablar y que consigue casar con éxito la magia con el humor en un “show” espectacular, pero en el que no se encuentra casi nada realmente nuevo.

Lo novedoso, sin duda, es la puesta en escena, y la espectacularidad de la misma, que empieza con la propia aparición del mago en el escenario, que explica al público su temprana vocación por la prestidigitación y el ilusionismo con unas entrañables filmaciones caseras en las que ya demuestra su habilidad para la manipulación de cartas. La misma que demuestra en directo, tanto en un truco de micromagia —convenientemente amplificado por una gigantesca pantalla de vídeo— como cuando hace partícipe de otro juego con los naipes a todo el público, el cual, tras seguir las inspiraciones de Copperfield, acaba con la misma carta en la mano.

Los platos fuertes del “show” son, sin embargo, los que necesitan de su parafernalia escénica, como una versión actualizada de un viejo truco del mítico mago Houdini —maestro reconocido de Copperfield—, “Metamorfosis”, en el que, en tres segundos y después de ejecutar ante el público una coreografía más o menos erótica y sensual, el mago estadounidense ocupa el lugar de su bella acompañante y ésta el de él para pasmo del personal, que también tendrá la oportunidad de ver cómo el cuerpo de David Copperfield se parte literalmente en dos o cómo desaparece engullido por un ventilador asesino gigante y reaparece apenas unos segundos después en medio de la platea del teatro.

Todo ello con una puesta en escena muy del gusto del hombre que cuenta en su haber —entre otras conocidas y bien publicitadas gestas— con la desaparición de la estatua de la Libertad, de un vagón del mítico Orient Express o de un avión de más de setenta toneladas; o de quien, como quien no quiere la cosa, se precipita fuertemente maniatado por las cataratas del Niágara y emerge de las aguas pocos segundos después izado por un helicóptero o se da el gusto de atravesar, cual fantasma, la milenaria muralla china. Menos aparatosos y ya muy vistos resultan otros dos números del espectáculo en los que el mago intercambia la ropa interior de dos señoras o señoritas del público —algo realmente picante para el puritano público norteamericano— o aquel en el que hace cantar a una corbata que acabará consiguiendo el coro de otras tres colegas.

Las mejores cartas

Consciente de que, llegados a ese momento, el espectáculo ha sufrido un bajón, Copperfield se guarda en la manga las dos mejores cartas para ofrecer: volar ante la audiencia acompañado por un miembro del público y hacer desaparecer a trece espectadores, un juego que justificó explicando que a menudo muchas mujeres le paraban por la calle y le preguntaban: “¿Podría hacer desaparecer a mi marido?”. Un reto que Copperfield no acepta al ciento por ciento: no son sólo los maridos quienes desaparecen, también hay algunas esposas.

Sólo queda avisar al público de Madrid y Barcelona que piense acudir a ver el espectáculo del mago que no se preocupen por la posibilidad de ser seleccionados para desaparecer en directo: a la salida descubrimos a más de uno y más de dos de los que habían subido al escenario del Caesars Palace para iniciar un aparente viaje a ninguna parte. Lo dicho: Las Vegas les esperaba afuera. Y es que el negocio, como el espectáculo, debe continuar.

LOS TRUCOS

LOS NAIPES. Siguiendo las inspiraciones de Copperfield, todo el público acaba con la misma carta en la mano.

LA METAMORFOSIS. Tras ejecutar ante el público una coreografía más o menos erótica y sensual, en sólo tres segundos el mago ocupa el lugar de su bella acompañante y ésta el de él.

EL VENTILADOR ASESINO. Copperfield desaparece engullido por un ventilador gigante y reaparece segundos después en medio de la sala. En otro momento del espectáculo, el cuerpo del mago se parte literalmente en dos.

INTERCAMBIO DE ROPA. El mago consigue intercambiar la ropa interior de dos señoras del público.

CORBATAS QUE CANTAN. David Copperfield hace cantar a una corbata y acaba consiguiendo que otras tres la acompañen a coro.

EL VUELO. Acompañado por un miembro del público, el mago vuela ante la audiencia.

LA DESAPARICIÓN. Al final del espectáculo, Copperfield hace desaparecer a un grupo de espectadores.

[Hemeroteca de La Vanguardia. Octubre de 1998]

jueves, 4 de noviembre de 2010

12.º aniversario de la primera actuación de David Copperfield en España


Hoy, día 4 de noviembre del 2010, se cumplen doce años de la primera representación mágica de David Copperfield en nuestro país. El evento tuvo lugar en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid ante un aforo de varios miles de espectadores.

Ilusiones como La Sierra de la Muerte, El Ventilador o la desaparición de trece personas del público elegidas al azar dejaron boquiabierta a la concurrencia, que asistió entusiasmada a una función en la que el mago estadounidense exhibió algunos de los mejores números de su carrera.
Sin duda, uno de los momentos estrella de la noche fue ver a Copperfield elevarse sobre el escenario y comenzar a volar armoniosamente alrededor del Palacio de los Deportes. Una auténtica demostración artística y tecnológica que le llevó 7 años de trabajo y ensayos al que, hoy por hoy, sigue siendo considerado el ilusionista más espectacular de todos los tiempos. No obstante, y para dejar bien claro que su magia no consiste tan solo en incalculables toneladas de tecnología y aparatos millonarios, David deleitó a los asistentes con varios efectos de magia de cerca, entre los cuales destacó un humorístico intercambio de ropa interior entre dos espectadoras.

Con motivo del 12.º aniversario de aquel acontecimiento, David Copperfield Spain os ofrece en exclusiva, y por cortesía del periódico ABC, la crónica de aquella actuación, además de dos carteles publicitarios pertenecientes a la promoción de su gira y que aparecieron en la mayoría de los rotativos de nuestro país. Para verlos en tamaño grande, solo tenéis que hacer clic sobre ellos. Esperamos que disfrutéis rememorando aquel mágico noviembre de 1998 y, una vez más, animamos a David a que retorne de nuevo por estos lares y vuelva a asombrarnos con su particular mundo de sueños e ilusiones.