jueves, 2 de junio de 2011

David Copperfield: "Soy como un niño de catorce años" (III)

«Mi mensaje es que si uno trabaja duro puede hacer que los sueños se conviertan en realidad. Nada es imposible»

(El Semanal. Año 1998)

De todos modos, me temo que el público espera de usted que le asombre, no que le haga reír.
Por descontado, ése es mi objetivo. Y yo, a mi vez, espero que los españoles sean tan apasionados como manda el tópico, porque yo también lo soy.

¿Ah, sí?
Uy, sí... Mucho... Mmmmm... No se imagina cuánto...

Se diría que teniendo un trabajo que requiere tanta precisión y meticulosidad, es usted una de esas mentes frías y calculadoras.
Parto del caos y me encanta organizar ese caos; desde un punto de vista artístico, por supuesto.

Sus colaboradores dicen que es usted muy ordenado y que lo guarda todo. Incluso los primeros juegos con los que hacía magia en su niñez.
Claro, es que son muy importantes.

Uno de los momentos más emotivos del espectáculo es cuando evoca a su abuelo. ¿Fue su maestro?
La verdad es que tuve poco tiempo para conocerle bien. Murió cuando yo era bastante pequeño. Más que enseñarme trucos, creo que me transmitió una chispa de inspiración, que es muy importante.

¿Ser hijo único le convirtió en un niño mimado?
Estoy seguro de que mis padres intentaron mimarme. Pero al mismo tiempo me dieron una orientación muy fuerte. Me enseñaron a ganarme las cosas a base de trabajo y esfuerzo. Quizá resulte duro, pero también tremendamente eficaz, porque ése ha sido mi sistema desde entonces y creo que no me ha dado malos resultados.

¿Cómo era la atmósfera que se respiraba en su casa? ¿Mágica?
No especialmente. Formábamos una familia completamente corriente. Y yo era un niño de lo más normal. Jugaba en el equipo de béisbol y esas cosas.

Sin embargo, no levantaba un palmo del suelo y ya cobraba cinco dólares por asistir a su espectáculo de magia casera. Eso no es muy normal.
Bueno, hay mucha leyenda al respecto. Tenía doce años y no cobré cinco dólares a cada espectador, como se ha dicho. Hice el show entero por sólo cinco dólares. Me contrataron por esa cantidad para actuar en el cumpleaños de un niño.

¿Qué le gustaría hacer desaparecer del mundo si fuera posible?
Me gustaria que las personas se llevaran bien entre ellas. Así que quitaría del medio la violencia y la tensión que desencadenan las guerras y la lucha entre la gente.

Sus montajes suelen tener algo así como un mensaje.
Mi mensaje es que si uno trabaja duro puede hacer que los sueños se conviertan en realidad. Nada es imposible. Y, también, que no debemos darlo todo por hecho y pasar por la vida sin apreciar las cosas y las personas que tenemos alrededor. A veces uno no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde, pero entonces es demasiado tarde. Y yo intento que no me ocurra.

Eso de trabajar duro es algo que va con usted. ¿No será un adicto, un "alcohólico del trabajo", como dicen en su tierra?
La verdad es que trabajo muy duro. La mayor parte del tiempo estoy concentrado en mi profesión, en los nuevos trucos con los que perfeccionaré mi espectáculo y en cosas así. Pero con los años he logrado encontrar un cierto equilibrio y he aprendido a repartir mi tiempo entre el trabajo y el ocio; me relajo, me divierto y me dedico a los hobbies que más me gustan. El más reciente es coleccionar máquinas antiguas que predicen el futuro, como ésa que aparece en la película Big, ¿se acuerda? Máquinas que tienen que ver con la adivinación y la astrología, más que con la magia.

¿Cree en la astrología?
La verdad es que no. Pero me divierto mucho con ella.

¿Es una persona religiosa?
Mucho. Le rezo a Dios todos los días, varias veces. Pero esto es algo muy personal que me guardo para mí.

Supongo que se habrá sentido como Dios cuando voló sobre el Gran Cañón o hizo desaparecer la Estatua de la Libertad.
No me creo un dios, pero confieso que a veces me siento inspirado y muy feliz, como si tocara el cielo. Pero con muchísimo respeto hacia Dios.

¿Cuál es el truco que más le gusta?
Sin duda, volar. Aunque, últimamente, también me divierte mucho hacer desaparecer a la gente.

¿Qué tiene eso de divertido?
Es genial, porque cada vez lo haces con personas distintas y las reacciones son muy diferentes.

Las reacciones de los familiares deben de ser muy curiosas. Aunque, claro, ya se sabe que al final del show recuperan a sus seres queridos.
¿Quién le ha dicho eso? Puede que los recuperen o puede que no. Eso depende. Y no se crea, algunos hasta me agradecen el perder de vista a una esposa o a un marido (Risas).

¿Qué truco le ha costado más esfuerzo?
Volar. Estuve trabajando en ello durante siete años hasta que salió perfecto.

¿De dónde saca la inspiración?
Absolutamente de todas partes, de un sueño, de una canción, de una película, de un poema, de la observación de la gente, de una conversación con un amigo... Todo vale.

¿Y hay algo que se le resista, algo que desee alcanzar y no pueda, un imposible?
Sí, tengo una cosa en la cabeza en la que estoy trabajando ahora mismo y que me tiene bastante obsesionado, pero no puedo dar pistas sobre ello. Todavía no.

La competencia es muy dura en su oficio.
Sí, pero no es sólo por eso. Es que si lo cuento le quito la gracia.

¿Es una persona obsesiva?
Sí, pero sólo cuando trabajo. Fuera del trabajo sé divertirme y puedo resultar muy relajado y poco obsesivo. Está claro que en mi oficio soy perfeccionista y eso quizá me hace un poco difícil. Pero cuando desconecto soy completamente distinto. Como le decía antes, hay dos David.

¿Y cuál de los dos prefiere?
Cualquiera de ellos, porque ambos tienen sus buenos momentos.

¿Sabe que hay quien dice que es usted aún mejor vendedor que mago?
Mire, mi mejor marketing es el boca a boca. La gente que viene a ver mi espectáculo y se lo cuenta a un amigo es mi mejor publicidad. Las grandes campañas o promociones duran lo que un suspiro. Y yo ya llevo muchos años en esto.

Su museo contiene muchas piezas de Houdini. ¿Qué es lo que más admira de él?
Su sentido del marketing (Risas). Sin duda, era buenísimo en eso. Mucho mejor que yo. Tenga en cuenta que tuvo un éxito enorme, pese a que prácticamente siempre hacía lo mismo. No creó demasiadas cosas.

¿Le atrae el lado oscuro de la magia?
Prefiero quedarme con la parte luminosa.

Por cierto, ¿le dejan jugar en los casinos de Las Vegas?
Hasta hace unos años me lo tenían prohibido. Pero si le digo la verdad no suelo jugar, porque todo el mundo me conoce y, si pierdo, quedo fatal y se ríen de mí. Así que prefiero evitarme el bochorno.

Uno de sus espectáculos lleva por título "Sueños y pesadillas". ¿Cuáles son sus sueños y sus pesadillas?
Mi sueño es encontrar la paz y el sosiego, y mi peor pesadilla, no disponer del tiempo para desarrollar los proyectos que tengo en la cabeza, tanto de trabajo como personales.

Su cabeza debe ser un volcán.
Así la siento yo a veces. Pero procuro echarle agua.

Hablando de planes personales, en España se le espera este verano por Mallorca.
Ya he estado allí y me encantó, así que pienso repetir.

Todo el mundo se pregunta si se casará el año que viene con Claudia Schiffer.
De momento nos encontramos bien así. Estamos muy enamorados, nos divertimos cuando estamos juntos y eso es lo importante. Lo demás, ya se verá...

A sus 42 años aún no ha formado una familia. ¿Qué se lo ha impedido?
Simplemente, no ha llegado el momento oportuno. No tengo prisa. Cada cosa a su tiempo. Y tampoco me siento especialmente viejo, porque, como le decía antes, en realidad no tengo 42 años, sino catorce.

[El Semanal. 25 de octubre de 1998]

jueves, 26 de mayo de 2011

David Copperfield: «El truco más difícil ha sido la fuga de Alcatraz»

El ilusionista presenta mañana su espectáculo «El viaje de tu vida»

(ABC. Año 2000)

Entre sus hazañas figuran su fuga de Alcatraz, haber hecho desaparecer la Estatua de la Libertad, haber atravesado la Gran Muralla China o haber levitado por encima del Gran Cañón del Colorado. David Copperfield ha devuelto a la magia el sentido del espectáculo que le otorgaron artistas como Houdini. A partir de mañana estará de nuevo en Madrid, donde cierra su gira española.

Será porque los magos no revelan sus secretos y eso le ha convertido en un hombre de palabra breve, pero el caso es que cuesta arrancarle las respuestas a David Copperfield. En el momento de esta conversación se encuentra en Zaragoza, penúltima de las plazas de una gira por España que le tiene ocupado desde el 20 de mayo, y con la que ha visitado ya La Coruña, San Sebastián, Barcelona, Granada, Valencia y la capital aragonesa. El Palacio de Deportes de la Comunidad acoge a partir de mañana las cuatro últimas actuaciones de su último espectáculo, «El viaje de tu vida». Al otro lado del hilo telefónico se escucha una voz oscura y cordial. Se adivina a su dueño relajado, y no hay variación alguna en el tono de sus respuestas. Eso sí, todas llegan tras unos instantes de reflexión.

David Copperfield asegura que se encuentra muy a gusto en España: «El público español se diferencia de otros en que muestra una mayor pasión en sus reacciones. Se implica en el espectáculo: grita, llora, aplaude. Yo me siento muy a gusto trabajando aquí. Espero poder volver dentro de muy poco».

CINCO AÑOS DE TRABAJO

La desaparición de trece espectadores es, dice Copperfield, el plato fuerte de «El viaje de tu vida», en el que el mago reconoce haber invertido cinco años de la suya. «Hay pocas sensaciones tan maravillosas como la que se siente cuando se ve el asombro de la gente, cuando se consigue despertar su ilusión y su extrañeza. Por eso hemos querido hacer un espectáculo donde la gente participe más y donde mi relación con ellos sea mayor. Es increíble ver sus reacciones, sus caras».

Aunque, puestos a hacer desaparecer, lo que de verdad siente Copperfield es «no poder hacer desaparecer el hambre del mundo, ni tampoco a esa gente empeñada en llenarnos de violencia».

Cincuenta personas necesita David Copperfield junto a él para levantar el telón cada día. «Es una producción a la altura de cualquier espectáculo de Broadway. El público está acostumbrado hoy en día a las grandes superproducciones cinematográficas de Hollywood llenas de efectos especiales, a la televisión, y hay que hacer un esfuerzo mucho mayor para competir con estos medios y para lograr crear ilusión en alguien que está a sólo unos metros de distancia. Pero es un reto que acepto encantado porque la satisfacción del resultado final es también mayor. Además, es necesario subir el listón cada vez más, porque el público pide más y yo estoy obligado a dárselo. Mi responsabilidad ante el público crece cada día que me subo al escenario».

David Copperfield lleva desde los doce años en el mundo de la magia, una actividad que le ha llevado a ser nombrado leyenda viva por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. De sus hazañas, el propio Copperfield destaca la fuga de la cárcel de Alcatraz, que llevó a cabo en 1987. «Quizás ha sido el más difícil de los trucos que he realizado», confiesa el ilusionista.

La relación que David Copperfield mantuvo durante varios años con la modelo Claudia Schiffer supuso un empujón en la popularidad del mago, con el consiguiente reguero de rumores y noticias que se generan en torno a estos personajes. «Nunca me han preocupado demasiado todas estas habladurías, y ahora tampoco me preocupa mucho lo que digan los demás. Lo único que de verdad me importa es mi familia y la gente a la que quiero». Sin embargo, David Copperfield ha abierto en su página web un apartado en el que responde a varias cuestiones sobre su vida privada. «Quienes me conocen saben que tengo mucho sentido del humor, creo que es fundamental en un mundo como éste. Y es la única manera de hacer frente a esos rumores, aunque a veces tengan muy poca gracia. Porque hay gente que cree todo lo que se escribe y todo lo que se publica; desgraciadamente, la estupidez vende periódicos».


MUSEO

David Copperfield, que ya se encuentra embarcado en la preparación de un nuevo espectáculo, tiene también entre manos dos proyectos. Uno es el de su Museo Internacional y Biblioteca de las Artes del Ilusionismo. «Me siento muy orgulloso de este museo. Hemos podido rescatar el legado de grandes figuras y colecciones muy importantes». Creado en 1991, el museo contiene unas ochenta mil piezas, que incluyen quince mil libros de magia. Además de los objetos que el propio Copperfield ha logrado recoger a lo largo de los años, el museo se ha enriquecido con distintas colecciones, entre ellas la que Harry Houdini donó a la Mullholland, donde se encuentran, por ejemplo, los cilindros originales en los que Edison grabó, en 1914, la voz del mítico mago, y que son sus únicas grabaciones conocidas. Entre las «joyas» del museo, Copperfield destaca el baúl de la metamorfosis de Houdini, el truco de la sierra de Orson Welles diseñado para Rita Hayworth, los accesorios de Channing Pollock o la correspondencia entre Houdini y Kellar.

PROYECTO MÉDICO

También se nota satisfacción en la voz de David Copperfield cuando se le pregunta por Project Magic, un programa que integra magia y medicina. «Llevamos ya quince años con este proyecto, que me ha dado desde entonces muchas satisfacciones. Se trata de aplicar la práctica de la magia a la rehabilitación de personas con problemas físicos o psíquicos de muy distinto diagnóstico. Ya se lleva a cabo en 1.100 hospitales de treinta ciudades de todo el mundo». El centro de este Project Magic es el Daniel Greeman Memorial Hospital, «y en el programa colaboran médicos extraordinarios junto a artistas maravillosos».

- HAZAÑAS MÁGICAS

• David Copperfield actuó por vez primera con doce años y, con dieciséis, ya daba clases de magia en la Universidad de Nueva York.

• En 1981 hizo desaparecer un avión rodeado por un grupo de espectadores.

• Un año después lo que hizo desaparecer fue la Estatua de la Libertad de Nueva York, en una gala que fue vista por cerca de cincuenta millones de personas.


• En 1984 levitó sobre el Gran Cañón y dos años más tarde sorprendió a su audiencia al atravesar la Gran Muralla China.

• En 1987 logró su truco más difícil, escaparse de la prisión de Alcatraz, algo que no había conseguido nadie hasta entonces.

• Tres años más tarde sobrevivió al salto en los precipicios de las cataratas del Niágara.

• Casi mató de un infarto a Wayne Gretsky, poseedor de una tarjeta de béisbol de Honus Wagner valorada en más de un millón de dólares, cuando durante una de las representaciones de «Fuegos de pasión» la rompió y la rehízo delante de él.

• David Copperfield ha publicado dos libros: «Cuentos de lo imposible» y «Más allá de la imaginación».

[ABC. 8 de junio de 2000]

viernes, 1 de abril de 2011

David Copperfield: "Soy como un niño de catorce años" (II)

«Cuando voy a España y camino por la calle, la gente me reconoce y eso es estupendo»

(El Semanal. Año 1998)

Su domicilio permanente se encuentra en Las Vegas y no es un lujoso chalé en las afueras ni un deslumbrante ático en un hotel, sino una construcción funcional, levantada en un lugar secreto -eso al menos sostiene su equipo- y pegada a un almacén donde el artista guarda todos sus trucos de magia, archiva absolutamente todo lo que se publica sobre él y acumula los tesoros que va consiguiendo en su faceta de coleccionista multimillonario y exquisito. En el museo privado de David se puede encontrar desde el baúl original en el que Houdini realizaba su "Metamorfosis", hasta un frac de Fred Astaire o las inquietantes marionetas de Charlie McCarthy, pasando por unas diabólicas y minuciosas maquinarias de Robert Houdin o por un par de sillas explosivas en las que al travieso Copperfield le gusta sentar a las personalidades de más renombre para darles un susto de muerte.

¿No tiene a veces la impresión de poder jugar con la gente, de tener una capacidad especial para manipular a los demás?
Bueno... no juego con la gente más de lo que ellos juegan conmigo. También a mí se me puede engañar, no crea...

En el escenario, todo es una ilusión. ¿Lo es usted?
Para nada. Yo soy un ser bastante real.

Pero su profesión le obliga a mentir. Nos hace creer que están ocurriendo cosas que en realidad no ocurren...
Es cierto que juego con la fantasía, pero cuando trabajo estoy siendo absolutamente honesto. Yo me anuncio como ilusionista, por lo tanto, no miento, ni engaño a nadie. Soy como un director de cine. Spielberg no pretende hacerle creer a la gente que E.T. es real. Lo presenta como una película. Otra cosa es que el personaje acabe conmoviendo al espectador tanto como si fuera de verdad. Ésa es la magia. Y no hay nada de mentira en ello. En mi vida privada, es lo mismo. Me considero un tipo bastante honesto y amante de la verdad. Incluso cuando actúo como un chiquillo.

¿Ese intento de no perder el niño que lleva dentro se debe a que tuvo una infancia feliz?
Pues la verdad es que no fui un niño demasiado feliz, porque estaba excesivamente enfocado a convertirme en un mago de éxito. En realidad, soy más niño ahora que cuando tenía la edad de serlo; soy como un niño de 14 años.

¿La obsesión por ser alguien no le dejó disfrutar de la infancia?
Digamos que no me permitía relajarme. Yo quería convertirme en un gran mago. Muchas de las cosas que soñé las he alcanzado ya. De manera que ahora puedo jugar con más despreocupación que entonces.

Se ha comparado con Steven Spielberg. ¿Se pondrá tras una cámara en el futuro?
No lo descarto. Pero no tengo ni idea del tipo de película que haré. Mis favoritas son El mago de Oz y Lo que el viento se llevó. También admiro mucho a Orson Welles, sobre todo en su etapa de juventud. Así que en una de éstas, igual me da por rodar Ciudadano David.

¿Esos chistes que cuenta en el escenario y el humor que despliega son de su propia cosecha o se atiene a un guión?
Todo es mío.

¿Y no le han dicho nunca que podría tener un "show" de humor en la televisión?
Continuamente. Pero, ¿sabe qué ocurre? Que no tienen dinero para pagar mi caché [Risas]. No, ahora en serio, me gusta demasiado lo que hago y sentir a la gente en directo.

¿Por qué ha esperado tanto para actuar en España?
Sencillamente, porque nadie me lo había propuesto antes. Y en todo caso, creo que es el momento oportuno. Cuando voy a España y camino por la calle, la gente me conoce, han visto mi espectáculo en televisión, y eso es estupendo. Así que allá voy.

¿Cómo se imagina al público español?
No lo sé, pero por las reacciones que veo en la calle parece encantador. Espero que les guste mi trabajo. ¿Usted qué opina? ¿Les gustará?

Supongo que sí, pero mi consejo es que si va a bromear tanto sobre el escenario se busque un buen intérprete.
¿Sabe una cosa? Creo que podría intentar hacerlo en español. Sí, me siento capaz de hablar español.

Pues si le parece continuamos la entrevista en español.
Ah, no. Sólo soy capaz de hablarlo cuando actúo [Risas].

(Continuará)

[El Semanal. 25 de octubre de 1998]

domingo, 27 de marzo de 2011

30 años de ilusiones - Slicer (cortada en 9 partes)

Aunque se trata de una ilusión que David Copperfield representó tan solo en la primera parte de su carrera, Slicer es un buen ejemplo de la habilidad del mago norteamericano junto con su equipo para transformar un clásico efecto mágico en una ilusión llamativa y aderezada con los elementos que han hecho de Copperfield un referente del ilusionismo a nivel mundial: una música adecuada y pegadiza, una coreografía en la que nada escapa a la improvisación y una ayudante con un gran carisma sobre el escenario. Además, claro está, de los omnipresentes y certeros efectos de iluminación que convierten cada efecto de David en una experiencia fascinante.



Slicer fue representada por primera vez en televisión en el año 1990, al cual pertenece el vídeo que, de nuevo, os ofrecemos en exclusiva y con el audio original de aquel especial, titulado El desafío de las Cataratas del Niágara. David Copperfield la llevó de gira en dos ocasiones: primero, en The Magic of David Copperfield (1987-1990) y, posteriormente, en Radical New Illusions (1991-1992). La música corresponde a Mavis Vegas Davis y su canción Chicos y Chicas.

El desarrollo de la ilusión es sencillo, pero, como mencionábamos más arriba, David y su equipo se encargan de crear la adecuada atmósfera de ritmo y tensión en el auditorio. Después de una introducción en la que la coreografía y la presentación de la ayudante ocupan el primer plano (siempre con las acostumbradas pinceladas románticas), Copperfield "pasa a la acción" e invita a su compañera a introducirse en el artilugio mágico preparado para la ocasión: un enorme cajón rectangular que servirá para alojar el cuerpo de la partenaire. Una vez dentro y colocada en posición horizontal, David comienza su particular "ritual" de pases mágicos con unas afiladas cuchillas que irán atravesando una a una a la aparentemente desgraciada víctima. En total, serán nueve las hojas que corten el cuerpo de la señorita. Acto seguido, llegará el momento cumbre: con la colaboración de uno de sus ayudantes, David agarra uno de los extremos del cajón y estira hacia atrás mientras este comienza a separarse hasta acabar dividido en nueve partes. Para demostrarnos que la partenaire sigue "viva y coleando", Copperfield acerca su pañuelo hasta la mano de ella, ubicada en la parte izquierda, y esta lo agarra sin problemas, moviendo también el pie del lado derecho para pasmo y sorpresa de los espectadores. Finalmente, David recompone el aparato y consigue que su compañera vuelva a salir ilesa tras haber estado dividida ni más ni menos que en 9 partes.

Como muchos sabréis, este efecto ya clásico en el mundo de la magia todavía sigue siendo representado por un gran número de magos. En cualquier caso, la puesta en escena del ilusionista de New Jersey es difícilmente igualable, por lo que observar Slicer en manos de cualquier otro mago puede acabar resultando monótono, aunque desde aquí os aconsejamos que veáis tanta magia como podáis y extraigáis vuestras propias conclusiones.

Dentro de poco volveremos con un nuevo artículo de esta sección, artículo que (ya podemos avanzarlo) contendrá más de un vídeo... De momento, esperamos que disfrutéis con la potencia y el ritmo de Slicer.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 9 de marzo de 2011

David Copperfield: "Soy como un niño de catorce años" (I)

Ha hecho lo indecible por dar la nota: volar como un pájaro sobre el Gran Cañón, atravesar las piedras de la Muralla China, esconder la Estatua de la Libertad... Pero en este país de cotillas la gente le conoce principalmente como «el novio de Claudia Schiffer». Sin embargo, él no se rinde. En noviembre viajará a nuestro país para vengar su honor de mago; el mejor del mundo, dicen.

(El Semanal. Año 1998)

Según sus colaboradores, trabajar con él es vivir en un suspiro, porque su afán de perfección y el ansia de satisfacer al público le conducen a modificar el espectáculo continuamente, a veces sobre la marcha, en el transcurso del propio montaje. «Nos vuelve locos, pero no es por fastidiar, sino por una enorme intuición y una especial percepción de lo que le gusta a la gente. David puede oler los deseos de los espectadores», asegura uno de sus asistentes más directos.

Ese David es David Copperfield, un hombre de 42 años, alto, delgado, moreno, con ojos de taladro y cejas espesas y negras como las alas de un cuervo. Huelga decir que el apellido es falso, o por ponerlo más suave, artístico. El de verdad es Kotkin y lógicamente lo heredó de su padre, un ruso judío emigrado a Nueva Jersey. Tratándose de Copperfield lo normal es llevarse alguna que otra sorpresa. La primera, y más agradable, es que la realidad desmiente la imagen algo estirada y hortera que tenemos de él en España. Sobre el escenario del «Circus Maximus», en el hotel Caesars Palace de Las Vegas, el mago se muestra irónico, bromista e ingenioso, con un sentido del humor muy cercano al de uno de esos cómicos judíos de cabaret neoyorquino. Pero la ironía se esfuma cuando David se mete de lleno en uno de sus trucos.

Copperfield actuará por primera vez en España este año. Del 4 al 8 de noviembre estará en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid, y del 11 al 15, en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

El montaje que trae a España se denomina "You", como el de Las Vegas. ¿Va a ser exactamente el mismo?
No. Hay un par de cosas que van a cambiar; nuevos números en los que estoy trabajando ahora mismo y que estarán listos a tiempo para presentarlos en España.

¿Puede avanzar algo sobre el contenido de esos trucos?
Serán piezas muy románticas y bastante sexys, por un lado. Y por otro, tendrán un carácter interactivo, diseñado para implicar al espectador.

En Las Vegas actúa para mil personas y en España lo hará para ocho o nueve mil espectadores. ¿Cambia eso el concepto global del espectáculo?
El show está concebido realmente para una audiencia muy grande. Lo que ocurre es que a veces, cuando lo hago en locales más pequeños, se convierte en un espectáculo más íntimo. Lógicamente, el contar con un espacio mayor me permite volar más lejos, y más alto.

Me ha sorprendido mucho su agudo sentido del humor sobre el escenario. En España tenemos una imagen de usted muy distinta; la de alguien más serio, más dramático.
La verdad es que soy un poco los dos al mismo tiempo. Y cuando actúo me encanta combinar ambas facetas. Me gusta ser serio para dar un mayor dramatismo a lo que hago. Pero por encima de todo, me fascina reírme y pasarlo bien.

¿Se ríe de su propio personaje?
Por supuesto, totalmente. Es decir, mi trabajo me lo tomo muy en serio. Pero a mí mismo no me tomo en absoluto en serio. La vida es tan corta...

La capacidad de reírse de uno mismo la dan los años, ¿no cree?
Sin duda, pero yo he tenido la oportunidad de adquirirla antes de hacerme viejo. A mí me la ha enseñado el estrés.

¿Lo ha pasado mal por culpa del estrés?
Oh, sí, desde luego. He pasado muy malos ratos a causa de la tensión que provoca el trabajo en exceso. Por eso he llegado a la conclusión de que no hay que tomarse a uno mismo demasiado en serio, sino tratar de reírse, bromear y estar más relajado. Es algo que, además, lo nota la propia audiencia. Y lo agradece, se lo pasa mucho mejor.

Tal vez sea por resentimiento contra los que publicaron que su romance con Claudia Schiffer era un montaje, pero el caso es que cuando se enfrenta a la prensa, Copperfield transforma su sentido del humor en una cordialidad ultracongelada y meramente profesional. Para empezar, llega con más de dos horas de retraso a la entrevista y no parece muy seguro de tener que disculparse. Viste enteramente de negro, su color favorito, lleva una chaqueta de cuero y camina algo encorvado, como si le venciera el peso de su imaginación inagotable. La seducción es otra -por no decir la mayor- de sus debilidades. Una afición sólo comparable a su manía por el orden y a su empeño por controlar hasta el más mínimo detalle; lo que delata una personalidad meticulosa y seguramente difícil para la convivencia diaria.

(Continuará)

[El Semanal. 25 de octubre de 1998]

viernes, 28 de enero de 2011

Copperfield se dejó ver en el estreno de una película

David Copperfield asistió al estreno de la película Gnomeo & Juliet el pasado 23 de enero en compañía de una nueva amiga cuyo nombre no ha trascendido. Copperfield, que dijo ser amigo del director de la película, Kelly Asbury, se dejó fotografiar a la entrada del teatro con su acompañante y también firmó autógrafos a los fans que tuvieron oportunidad de verlo en persona.

Es posible que a lo largo de las próximas semanas se publiquen más cosas de su vida privada por medio de su Facebook Oficial, que está en constante actualización.

martes, 11 de enero de 2011

David Copperfield: «El público español es muy pasional»

«Hacer alucinar al público es la sensación más orgásmica que se puede sentir»

(Noticia ABC, año 2000)

Con una mirada misteriosa y semblante solemne (que enseguida dejó paso a un excelente sentido del humor), ayer hizo su aparición en Madrid David Copperfield, el mago que hizo esfumarse a la Estatua de la Libertad delante de centenares de espectadores.

Copperfield ha venido a nuestro país a promocionar la gira internacional «El viaje de tu vida», un nuevo espectáculo que lo traerá a La Coruña, San Sebastián, Barcelona, Granada, Valencia, Zaragoza y Madrid entre los meses de mayo y junio. La clave de este nuevo montaje será establecer un juego interactivo con el público, de modo que éste participe. Por este motivo «los hacemos levitar, desaparecer y los mandamos a sitios insospechados repartidos por todo el mundo», (en una ocasión un espectador apareció en medio de un partido de fútbol, cara a cara con su jugador favorito). Y es que para Copperfield, la esencia de la magia es «alucinar al público. No hay una sensación más orgásmica en un escenario que ver cómo el público se asombra, al igual que un niño que ve la nieve por primera vez. Yo lo hago con adultos, que es algo aún más difícil. Hago a la gente evadirse de la realidad como pueda hacerlo un buen vino, el cine o hacer el amor… Pero sin todas esas cosas».

El mago, que se inició profesionalmente en el mundo de la magia cuando apenas tenía 12 años, afirma que Dios (con quien dice tener una relación «muy personal, nada convencional») le ha dado un don, mediante el cual «realmente no trabajo, pero ayudo a la gente a deshacerse de su estrés», y añadió que se siente «muy afortunado». En efecto, una de las razones por las que se encuentra tan cómodo en nuestro país es porque «el público español es muy pasional: llora, grita, participa… Y eso para un artista es lo máximo».

Aunque en sus espectáculos juegan un papel fundamental las nuevas tecnologías (alrededor de 100 personas son necesarias para que él pueda ejecutar sus trucos), para Copperfield «donde un mago muestra su destreza es en los pequeños juegos de manos».

Copperfield afirma haber sido siempre autodidacta, e inspirarse en el público, su vida personal y en «modelos como Orson Welles, Disney, Gene Kelly o Fred Astaire, que también son magos a su manera».

Llegado a un punto, las preguntas abandonaron los derroteros de la magia para centrarse en la vida personal del artista. En este sentido, David Copperfield, apenas sin inmutarse, negó que su relación con Claudia Schiffer fuera un montaje para hacerse publicidad: «Ya era famoso antes de conocerla. Nadie compraría una entrada para ver al novio de alguien», y añadió que vivió con la modelo «seis años maravillosos, más que muchos matrimonios». Asimismo no descarta casarse en el futuro, y a la pregunta de cuántos hijos le gustaría tener, el mago lo tiene bien claro: «Trece es un buen número». Si él lo dice…

[Hemeroteca de ABC. 7 de marzo de 2000]

sábado, 25 de diciembre de 2010

David Copperfield en el programa "Lo + Plus". (Estreno exclusivo en Internet)

Lo prometido es deuda. Tal y como habíamos anunciado hace unas semanas, ha llegado el momento de ofreceros (en exclusiva y por primera vez en Internet) una de las entrevistas televisivas más extensas realizadas a David Copperfield hasta la fecha.

Se trata de su intervención en el programa Lo + Plus (CANAL+) el día 8 de junio del año 2000, en mitad de su segunda gira por España con el espectáculo "El viaje de tu vida". El espacio, actualmente fuera de emisión, se emitía diariamente desde Madrid y estaba presentado por Máximo Pradera y Fernando Schwartz. Asimismo, contaba con la colaboración de Ramón Arangüena, que realizaba pequeñas intervenciones cómicas.

Lo + Plus era un magacín de tono informal en el que se combinaban varias secciones con entrevistas a personajes relevantes de la cultura, la política, el deporte, etc. El primer invitado fue Pedro Almodóvar y, entre otros, también visitaron el programa Mario Vargas Llosa, Anthony Hopkins, Pau Gasol, Pierce Brosnan y el grupo de rock Bon Jovi.

En el vídeo que os ofrecemos, de casi 40 minutos de duración, David Copperfield expone algunos de sus secretos mejor guardados (tranquilos, no nos referimos a las ilusiones...) y hace gala de un excepcional sentido del humor. Además, podréis comprobar qué nivel de español tenía el mago norteamericano por aquella época y lo veréis "en acción" ejecutando junto a los presentadores uno de sus efectos más conocidos. En definitiva, se trata de un vídeo lleno de sorpresas que tendréis que ir descubriendo a medida que avance la reproducción.

Y, por si todo esto os parece poco, incluimos, también en exclusiva y por cortesía del diario ABC, la programación televisiva de aquella jornada con la entrevista a David Copperfield en Lo + Plus como espacio más destacado (haced clic sobre la imagen para ampliarla).

Esperamos que disfrutéis con nuestro particular "regalo de Navidad" y desde David Copperfield Spain os deseamos a todos (a ti también, David, cómo no) unas Felices Fiestas y un Feliz Año 2011. ¡Un abrazo para todos!

PARTE 1:



PARTE 2:

martes, 7 de diciembre de 2010

¿Conseguirá hacer desaparecer la Luna?

[Archivo. Noticia publicada en México. 16 marzo 2004]

Mientras para la humanidad uno de sus mayores logros en la historia fue llegar a la Luna, David Copperfield sueña con desaparecerla algún día.

Desde hace una década, el mago e ilusionista nacido en Nueva Jersey trabaja en el proyecto de “borrar” este cuerpo celeste, tal y como hizo en su momento con la Estatua de la Libertad y la Muralla China.

“Todo es posible (respecto a la magia), quiero desaparecer la Luna y es un acto que va a involucrar a mucha más gente, no solo a una ciudad”, dijo recordando sus anteriores hazañas.

No obstante, dijo desconocer cuándo podrá tener listo ese truco por lo complicado de su realización.

A David Copperfield también se le recuerda por el romance que vivió con la modelo Claudia Schiffer, sin embargo, en la actualidad afirmó que anda solterito y así se encuentra bien.

Relató que, después de la relación de seis años con la estrella de las pasarelas, ha tenido dos novias más, con cada una de las cuales duró dos años, pero ahora no tiene compromisos.

Finalmente, siempre de buen humor, el mago dijo que el único ritual que hace antes de iniciar su actuación es cepillarse los dientes, además de aclarar que fue a la escuela de Harry Potter.

Copperfield también comentó que le gustaría desaparecer el famoso Cerro de la Silla; sin embargo, aclaró que necesitaría por lo menos tres años para preparar el espectáculo correspondiente.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Acompáñanos a la magia de David Copperfield

Recuperamos el vídeo del ya mítico programa Sorpresa, Sorpresa, presentado por Isabel Gemio, con la participación del mago Màgic Andreu y la aparición estelar de David Copperfield en España por primera vez.

Lo estrenamos el 21 de diciembre de 2007 en este mismo blog, y hoy, unos tres años después, os lo volvemos a ofrecer en edición íntegra para un completo visionado de aquella grabación efectuada a través de Antena 3, cadena que más adelante emitiría los últimos especiales de Copperfield y serviría como trampolín para su actuación en los shows de noviembre de 1998 en Madrid y Barcelona con el espectáculo “Sueños y Pesadillas”.


A finales de este mes publicaremos un nuevo vídeo de unos 40 minutos de duración emitido en España hace años y que muy pocos recuerdan ya.

Si crees conocer cuál es el programa en cuestión, escríbenos a dcopperfield.spain@gmail.com y entre todos los acertantes sortearemos un DVD con especiales de David Copperfield emitidos en España. (Solo válido para residentes en España. Un e-mail por persona. Sorteo en caso de varios acertantes. En el día de Año Nuevo se hará público el nombre del ganador).

¡Mucha suerte y gracias por seguirnos!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

David Copperfield asistió al Fright Dome en el hotel Circus Circus de Las Vegas

El famoso ilusionista David Copperfield y unos 20 miembros de su equipo quedaron más que sorprendidos después de varias horas de miedo en un pase privado a través del Fright Dome de Las Vegas el pasado domingo por la noche.


(En la foto, David Copperfield y Jason Egan, dueño de Fright Dome. Foto: Fright Dome)


Jason Egan, propietario de Fright Dome, es un viejo amigo de Copperfield y juntos hicieron un recorrido privado por los escenarios temáticos de películas tan populares como Saw o My Bloody Valentine. Copperfield también se pasó por el nuevo “Show of Magic & Horror” e incluso asistió durante unos momentos al escenario con el mago Dan Sperry.


[Fuente: VegasNews.com. 18 octubre 2010]