domingo, 19 de abril de 2026

Sencillamente ‘el mejor mago del mundo'.

Revista Penthouse (Agosto de 2000).

Textos: PAULA TARTAS / EMILIO MOLINES

Fotografía: DIEGO MUÑOZ.

Sus dotes de seductor y su sentido del humor forman parte de sus espectáculos de magia. David Copperfield, considerado el mejor mago del mundo, se define a sí mismo como un vendedor de sueños y, según él, la esencia de su magia, está en conseguir “alucinar al público”. Razón no le falta porque… ¿cómo se puede definir mejor a alguien que hace desaparecer un Boeing 747 rodeado por un grupo de personas, que consigue que se esfume la estatua de la Libertad en directo ante 50 millones de telespectadores, que atraviesa la Gran Muralla China, que se escabulle de un edificio que acaba de estallar o que ha logrado ser la primera persona en escaparse de la prisión de Alcatraz?

Rodeado siempre de un aura de glamour, fama y dinero -no en vano se encuentra entre los diez artistas más ricos del mundo- ha conseguido revolucionar el mundo de la magia elevándola a la categoría de arte con mayúsculas, demostrando, además, una enorme capacidad para ofrecer al público el más difícil todavía.

A sus 44 años, quedan ya muy lejanos los tiempos de su niñez cuando con sólo 12 empezó a dedicarse profesionalmente al mundo de la magia. No obstante, sigue manteniendo intacta la ilusión y las ganas de sorprender al mundo con sus trucos.

¿Qué es lo más destacable de “El viaje de tu vida”, el espectáculo de tu última gira?

Sin ninguna duda, hacer desaparecer de un soplo a 13 personas del público y que reaparezcan al otro lado del planeta.

¿Cómo se puede hacer eso?

Eso es magia; llevo años trabajando e investigando para poder perfeccionar este truco. Lo que hago es escoger a 13 personas al azar, las hago desaparecer y, en tres segundos y a plena luz del día, vía satélite, reaparecen en la otra punta del mundo. Para ello cuento con tres equipos, uno en el propio espectáculo y otros dos preparados en Río de Janeiro y las islas Hawai.

O sea, que tus espectadores, además de asistir a un espectáculo, se van de vacaciones a Hawai...

Sí…, je, je. Se van completamente gratis con todos los gastos pagados.

Ya que puedes hacer desaparecer a las personas, ¿hay algún personaje al que te gustaría ver desaparecer?

Hum... Bueno, más que hacer desaparecer a alguien para siempre —no he hecho ninguna desaparición permanente—, lo que haría sería cambiar la personalidad de más de una persona.

¿Hay algo que para David Copperfield sea imposible de realizar?

Yo creo que muchas personas piensan que cuando algo es difícil lo mejor es no esforzarse por conseguirlo. Yo, en cambio, creo que cuando existe el deseo de realizar algo, por imposible que pueda parecer, la voluntad firme de conseguirlo te ayuda a convertirle en realidad. Yo he soñado con muchas cosas que parecían imposibles, pero finalmente las he hecho realidad. Ello no quiere decir, sin embargo, que a veces haya fracasado y, por tanto, haya tenido que desistir, pero nunca antes de haberlo intentado con todas mis fuerzas.

¿Es, por tanto, la tenacidad una cualidad imprescindible para un mago?

Sí, creo que es una cualidad que debe poseer una persona que se dedique a la magia, pero no es la única. En mi opinión, otra cualidad imprescindible es saber escuchar. Mi trabajo consiste en jugar con los sueños de la gente y para eso tengo que conocerlos, es decir, conozco sus sueños porque hablo mucho con el público. A fin de cuentas, me considero un vendedor de sueños.

¿El querer conseguir lo imposible en tus espectáculos te ha puesto alguna vez cerca de la muerte o en situaciones delicadas?

Bueno, sí, realmente he vivido muchas experiencias peligrosas. Recuerdo una ocasión -precisamente con un número que había realizado muchas veces- en la que me corté y empecé a sangrar... solo comenté al público y éste pensó que formaba parte del espectáculo.

En otra ocasión, durante un número en el que me introducía en un tanque de agua... la cosa no salió como tenía previsto y me vi obligado a pasar 15 días en una silla de ruedas por problemas musculares. En fin... creo, de todos modos, que los accidentes se producen como consecuencia de nuestro propio temor e indecisión y que forman parte del trabajo que realizamos y, además... ¡le dan emoción a los espectáculos! Pero ello no quiere decir que sea un inconsciente ya que todo está bastante controlado.


EN ESPAÑA TIENEN GRANDES MAGOS, COMO JUAN TAMARIZ, QUE ME GUSTA MUCHO. CREO QUE ES UN FENÓMENO

Tus espectáculos son siempre un éxito de público, pero no hay muchos espectáculos de magia, ¿a qué se debe?

Yo tengo la gran suerte de conectar muy bien con el público y que éste acuda a mis espectáculos, pero aunque haya menos espectáculos de magia que en otros tiempos sigue habiendo infinidad de magos en todo el mundo que hacen disfrutar a mucha gente. En España, por ejemplo, tienen grandes magos, como Juan Tamariz, que me gusta mucho, creo que es un fenómeno.

¿Cómo te sientes en España?

Siempre me he sentido muy a gusto aquí. Es un país genial, siempre me han tratado estupendamente. El público es muy pasional, llora, ríe y vibra con cada número. Me gusta mucho actuar aquí. Me encanta su gente, sus montañas y sus castillos. Es un país fascinante.

¿Cómo es el público que acude a tus espectáculos?

Bueno, creo que, aunque hay un poco de todo, fundamentalmente son personas curiosas, con ganas de ser sorprendidas. Vienen a relajarse y a pasar un buen rato. Pienso que quienes acuden a mis espectáculos se caracterizan por tener una mente abierta, carecen de prejuicios y quieren descubrir la capacidad de sorpresa que poseen. De todas maneras, a lo largo de los años he podido comprobar que a mi espectáculo vienen tres tipos de público: los que quieren ver si cometo algún fallo, los que esperan que la chica que está levitando se caiga y los que intentan descubrir alguno de mis trucos.

¿Te ha fallado algún truco? ¿Qué haces si eso sucede?

Sí, claro que he tenido fallos, pero siempre tengo un plan B o C que los subsana. Suelo fallar prácticamente en cada show, pero procuro que el público no se dé cuenta gracias a los planes alternativos que os acabo de mencionar. Mirad, me viene a la cabeza aquella ocasión en la que estaba haciendo levitar un Ferrari que se encontraba a más de un metro de altura y que de repente cayó... ¡Como os podéis imaginar, aquello no se podía disimular de ninguna manera! Es curioso lo cruel que es el público cuando ocurren esas cosas.

¿Qué sientes en esos momentos?

Bueno... Intento consolarme pensando que mucha gente volverá a mi espectáculo para ver si fallo de nuevo. Je, je, je.

¿Cuántos trucos has realizado a lo largo de tu vida?

¡Uf!, he realizado miles, de los cuales un 70% son míos. Pero no hay que olvidar que uno de los grandes retos de esta profesión es que no te los roben... y ésa es también una de las cosas más difíciles de conseguir. Ya he tenido que poner varios pleitos por ello.

Entonces, ¿estás decidido a llevarte tus trucos a la tumba?

Bueno, yo no soy una persona que piense en la muerte, es un tema que no me preocupa... De todos modos, guardo mis secretos en una caja fuerte... ¡cuyo número sólo conocen tres personas en el mundo! Así pues...

No tendrás, por tanto, muy buena opinión de los magos que, como Valentino, desvelan los secretos de los demás...

Evidentemente, no me gusta que otros magos desvelen mis trucos ni los de otros magos, pero como he dicho son riesgos a los que estamos siempre expuestos. De cualquier forma, en el momento en el que desvelan alguno de mis secretos -hecho que ocurre con mucha más frecuencia de lo que me gustaría-, realizo ese truco de una manera completamente diferente. Para hay muchos magos que no disponen de las posibilidades económicas y técnicas que yo tengo la suerte de poder disfrutar y a quienes una persona como Valentino les perjudica muchísimo ya que incluso les puede relegar al paro. ¡El trabajo de esta gente es patético y vergonzoso! No les importa el daño que pueden hacer.


CLARO QUE COMETO FALLOS, PERO SIEMPRE TENGO UN PLAN B O C QUE LOS SUBSANA

¿Qué truco es el que te ha costado más de realizar?

El que presento en "El viaje de tu vida", en el que transporto a gente a Hawai, así como una chaqueta y un permiso de conducir de personas del público elegidas al azar. Para demostrarlo tengo un fotógrafo en la isla con una foto del transportado.

¿De dónde surgen las ideas para tus trucos?

Bueno, de infinidad de situaciones. Yo paso mucho tiempo investigando, escuchando y observando y, esto hace que mi espectáculo sea más vivo y entre más en contacto con el público. A mí lo que más me gusta es hacer magia para todos. Pero las grandes ideas se me ocurren siempre viendo películas. ¡El cine es fundamentalmente magia!

¿Tus espectáculos tienen entonces referentes cinematográficos?

Sí, ya que desde que era niño siempre me gustaron mucho las películas musicales, de los años cincuenta y sesenta, sobre todo de Fred Astaire y Gene Kelly. Hay partes de mis espectáculos inspirados en aquellos filmes. ¡La gran frustración de mi vida es no saber bailar claqué!

¿Has admirado a algún otro mago, aparte de Houdini, de quien sabemos que coleccionas objetos?

Aunque pueda sonar a vanidoso, nunca he admirado a ningún mago porque yo aspiraba a hacer cosas nuevas, distintas de las que ellos hacían. Lo que diferenció a Houdini de otros magos fue que supo crearse una leyenda personal, que formaba parte de su propia magia, y por eso es uno de los magos más conocidos en todo el mundo.

Según tú mismo has dicho, tu trabajo más importante es Proyecto magia. ¿Puedes explicarnos de qué se trata?

Este proyecto, sin duda el más importante para mí, consiste en un programa de rehabilitación para fortalecer la destreza y la habilidad en pacientes minusválidos, utilizando para ello trucos de magia como terapia. Es una forma de utilizar la capacidad de fascinación y superación de las personas. Este proyecto se llevó a cabo en 1.100 hospitales de 30 ciudades del mundo y se han obtenido resultados realmente sorprendentes.

¿Qué se siente al ser el mago más joven del mundo?

No le doy mucha importancia porque te acabas acostumbrando. Fui el mago más joven de la historia, el primero en ser admitido en la Sociedad Americana de magos, el que más tiempo estuvo actuando en Chicago cuando debutó...

Vaya, todo un prodigio...

No, yo no creo eso. Pienso que tan solo son curiosidades que únicamente sirven para contarlas en las biografías. Pero no soy ningún bicho raro.

¿Es verdad que tu abuelo fue la persona que más te apoyó cuando dijiste que te querías dedicar a la magia?

Sí, es verdad. Cuando dije que quería ser mago, todos decían que estaba loco, y quizás tuvieran algo de razón. Pero mi abuelo me hizo caso, me apoyó en todo momento y hasta me enseñó mis primeros trucos de magia. Guardo un gran recuerdo de él, por eso y por otras muchas cosas.

¿Guardas también un buen recuerdo de tu relación con Claudia Schiffer?

Sí, por supuesto. Claudia es una gran persona. Conservo un grato recuerdo de ella porque los seis años que estuvimos juntos fueron maravillosos. Nuestra relación terminó porque ambos nos hicimos trampas con nuestras carreras respectivas. Somos muy amigos y hablamos con mucha frecuencia. Estoy cansado de que todo el mundo me pregunte por Claudia, si fue una relación tapadera... Lo que sí quiero dejar claro es que nadie paga una entrada para ver al novio o al ex novio de Claudia Schiffer ya que mis espectáculos ya eran un acontecimiento antes de salir con ella y, por descontado, después de dejar nuestra relación.

¿Es mágico el amor?

Sí. El amor es una fuerza que ayuda a vivir plenamente. No hay nada en la vida que motive tanto como el amor. Yo ahora estoy muy de mi novia.

Eres uno de los artistas más ricos del mundo, ¿eso no te tienta para retirarte a descansar?

Lo mejor de mi vida es mi trabajo: sorprender a los demás y ver que les has llevado ilusión una vez más. No, no pienso en retirarme.

GUARDO MIS SECRETOS EN UNA CAJA FUERTE... ¡CUYO NÚMERO SÓLO CONOCEN TRES PERSONAS EN EL MUNDO!

BIOGRAFÍA.

David Kotkin, hijo único de una pareja de inmigrantes rusos, nació el 16 de septiembre de 1956 en Metuchen, Nueva Jersey (EEUU). Con tan sólo 12 años empezó profesionalmente en el mundo de la magia y se convirtió en el miembro más joven de la Sociedad Americana de Magos. Con 16 años ya impartía clases de magia en la Universidad de Nueva York.

Un año más tarde, Kotkin firmó con la CBS el espectáculo La magia de David Copperfield, con el que consiguió récords de taquilla y de permanencia en cartel. Y fue en este momento cuando adoptó su nombre artístico: David Copperfield, basado en el mítico personaje de Charles Dickens. Anteriormente se hacía llamar "Davino".

Sus célebres hazañas y su sentido de la teatralidad han hecho que La magia de David Copperfield haya ganado decenas de premios Emmy y le ha permitido ser nombrado Artista del año dos veces. Ha sido condecorado por el gobierno francés al ser nombrado Chevalier des Arts et des Lettres (caballero de las Artes y de las Letras). En 1995 le concedieron la famosa estrella del Boulevard de la Fama de Hollywood.

Ha publicado dos libros que han tenido un enorme éxito: Cuentos de lo imposible, que narra la historia de una antología de escenarios de ficción en el mundo de la magia y de la ilusión; y el otro libro es Más allá de la Imaginación (antología parte 2).

Según él mismo destaca, su trabajo más importante es Proyecto magia, un programa de rehabilitación para personas minusválidas que utiliza trucos de magia como terapia.

Sus giras por Europa, Asia y el norte y sur de América han batido récords de taquilla y son siempre espectáculos esperados por su público incondicional, al que siempre sorprende con algo nuevo y espectacular.